Turismo, siete años de suma

Entre los indicadores económicos que están contribuyendo a suavizar la caída de la economía española, el turismo parece que ha sido de nuevo (y sería el séptimo año consecutivo que ello sucede) una fuerza positiva. Quizás podría aportar una  décima más al crecimiento del PIB, subiendo desde el 12,2% del año 2019 al 12,3% del que acaba de concluir. Para tener un balance completo del año 2019 habría que contar con los datos de diciembre, que todavía requieren algunas fechas para disponer  de las cifras definitivas.

La fortaleza del sector ha sido puesta a  prueba en estos tres últimos años, en los que se ha  producido un desplazamiento de flujos de turistas desde España hacia otros mercados del Mediterráneo debido a la inestabilidad política de algunos de los países que  pueden plantear una oferta alternativa a la española, que hoy por hoy sigue liderando la zona, mano a mano con Francia.

Este año se ha vuelto a notar el impacto  de los competidores mediterráneos, traducido en descensos de los visitantes procedentes de Gran Bretaña, Alemania y Francia, aunque el aumento de los turistas procedentes de otras latitudes fuera de Europa  ha compensado con creces estas reducciones de los mercados centroeuropeos.

España ocupa la segunda plaza mundial en número de turistas. El año pasado  llegaron 82,8 millones de visitantes, cifra que solo supera Francia año tras año, con unos seis millones más de turistas. Este año, las entradas de turistas en España alcanzaron a finales de noviembre la cifra de  79,4 millones, por lo que con 3,4 millones más de turistas en diciembre se habrá batido de nuevo el récord de visitantes extranjeros. En diciembre del año pasado entraron 4,66 millones de turistas por lo que la cifra de 3,4 millones de visitantes adicionales este pasado mes de diciembre no parece fuera del alcance del sector y España podría revalidar por lo tanto su condición de segundo clasificado a nivel mundial.  Estados Unidos ocupa, a cierta distancia aunque acabará por superar las cifras españolas debido a la envergadura de aquella economía, la tercera posición mundial.

La aportación del turismo a la economía española se mantiene, por lo tanto, como uno de los pilares más sólidos del crecimiento del PIB. En los once primeros meses del año, el gasto turístico  aumentó un 3% hasta los 87.265 millones de euros, cifra que equivale a 161 euros de gasto medio por persona. Pero, al margen del gasto, el impacto económico total de la actividad turística fue el pasado año de  148.000 millones de euros, un 12,3% del PIB.

En los últimos años, desde el ejercicio de 2015,  el peso del turismo en la economía española aumentó  desde el 11% del PIB hasta el 12,3% del pasado año, es decir, el  equivalente a 1,3 puntos del PIB en cuatro año. En términos de empleo, el turismo ocupa a 2,62 millones de personas,  el 12,7% del empleo total en el país.