Navidades con dinero en el bolsillo

La economía española es la que más está creciendo entre las grandes de la zona euro. Ello a pesar de que en los últimos trimestres parecía que el ritmo de crecimiento empezaba a declinar y de hecho así lo han reflejado los números, aunque en el tercer trimestre del año estaríamos entrando en una fase algo más saludable. No solo en España, también en otras economías de la zona euro.  El motor que inesperadamente está salvando los trastos es la mejoría del consumo privado y los avances de la renta disponible, mezcla en la que se suman una ligera mejoría del empleo, una baja tasa de inflación y un aumento de las rentas que no tiene precedentes desde hace bastantes años.

Las previsiones que manejan en estos momentos los analistas españoles para el conjunto del año estiman que la renta disponible de las familias  aumentará por encima del 3% en términos reales este año, tras sumar los ingresos tanto salariales como de otro cariz más las rentas procedentes de las  prestaciones sociales menos la presión fiscal, este última decreciente en algunos casos.

La conciliación entre un  apreciable incremento de las rentas salariales con un apreciable aumento del empleo ha contribuido a reducir las tensiones sociales, propias de algunos momentos de la reciente crisis.  Bien es verdad que cabe acariciar la idea de que un menor aumento de las remuneraciones salariales podría haber facilitado una expansión mayor del empleo.

Pero se trata de una ecuación que no siempre actúa de forma inexorable, como bien podría resultar  ejemplar por lo sucedido en este año, en el que el aumento del Salario Mínimo marcó un aumento que algunos consideraron escalofriante  e incompatible con la necesaria creación de nuevos puestos de trabajo. En la práctica han aumentado ambas variables y lo han hecho de forma consistente. Esto no quiere decir que el  caso pueda ser extrapolable a otros ejercicios, sobre todo si se trata de forzar incrementos de la intensidad del que se adoptó para el año en curso, ya que en algún momento la productividad de la economía, y con ello la vital variable de la exportación, podría resentirse de forma grave y quizás irrevocable.

En la práctica, este año la renta disponible va a ser el motor (ya lo  está siendo) del crecimiento de la economía en conjunto, contrarrestando el  debilitamiento del comercio internacional y el impacto negativo de los conflictos comerciales que estamos atravesando, sin contar con el impacto bastante desconocido del desenlace del Brexit, que puede causar  daños importantes a algunos sectores de la economía española. El crecimiento de la renta disponible este año en la economía española puede llegar a duplicar la tasa de aumento en el conjunto de la zona euro, lo que implica que los gastos vacacionales propios de la Navidad, como ya estamos viendo estos días con bastante euforia, se están disparando este año. Quizás son las Navidades más alegres en lo económico desde hace muchos años, desde la anterior etapa de crecimiento de la economía del país, hace un decenio.