Economía estable en vísperas del nuevo Gobierno

La tasa de paro de Estados Unidos bajó el pasado mes de noviembre hasta el 3,5% de  la población activa, una décima menos que en los dos meses anteriores aunque lo más relevante del dato es que se trata del nivel de desempleo más bajo en la historia del país, realmente desde el año 1969.

La economía mayor del mundo sigue creciendo de forma consistente aunque no excesiva, lo que no impide que su capacidad para generar empleo esté uno de sus mejores momentos de la historia y por lo tanto el  grado de satisfacción social puede considerarse más que bueno. Una de las consideraciones más relevantes es el hecho de que la Reserva Federal del país cuenta con márgenes muy holgados para manejar su política monetaria  al ritmo de sus necesidades, algo que por desgracia no sucede en Europa. Aunque ya ha señalado que de momento no parece conveniente proceder a nuevos recortes de tipo de interés tras los tres aplicados este año, llegado el momento la Reserva Federal podría  aplicar nuevas rebajas de tipos (ahora, el nivel mínimo está en el 1,50%) si considera que la economía necesita estímulos.

En Europa, la situación es bastante distinta, ya que la política monetaria se encuentra en la zona de tipos cero, por lo que nuevos recortes para estimular una economía que se estaba debilitando hasta  hace poco no parecen posibles. La zona euro necesitaría, en todo caso, una política más expansiva desde el lado presupuestario y fiscal, pero no está en condiciones de aplicarla ya que los últimos informes de previsión  presupuestaria para el año 2020 dejan muy poco margen para expandir el gasto público. Tampoco en España parece estar muy propicio el ambiente para una aceleración del gasto dado el elevado nivel de endeudamiento que soporta el país, que obliga a extremar los cuidados sobre el  equilibrio presupuestario.

En comparación con el mercado de trabajo en Estados Unidos, la situación española  no es muy afortunada. Hay que recordar que en España transitamos con una tasa de paro en torno al 14,7% de la población activa con las cifras del tercer trimestre en la mano.  Es de suponer que España se sitúe en niveles del 13% el año próximo si las cosas siguen más o menos como en los últimos meses, aunque quedan por ver los impactos que tendrán en la economía española los asuntos que están previstos en el calendario  para los meses venideros.

De momento, el más relevante es indudablemente la formación de un Gobierno estable y duradero, deseo que alberga una gran mayoría de españoles ya que el país necesita salir  cuanto antes de la interinidad política y económica en la que se encuentra instalado desde hace ya bastantes meses. La evolución de la economía en los últimos meses no ha sido brillante pero tampoco han aparecido señales nuevas que impliquen un empeoramiento de la situación. Mientras llega el nuevo Gobierno, la economía española se ha situado en una especie de compás de espera. El punto de partida para el nuevo Gobierno será menos traumático de lo que se temía.