Las Bolsas europeas, nuevo proyecto

La Bolsa española (BME, Bolsas y Mercados Españoles) es un bocado apetitoso para algunos operadores internacionales de la intermediación bursátil. Los intentos de adquirir su propiedad han sido numerosos, aunque siempre en la sombra. Ahora acaba de salir a la luz el primer intento con papeles de compromiso firmados entre las partes. La Bolsa de Suiza, Six Group, quiere comprar el capital del grupo español y le ha puesto un precio que parece atractivo, sobre todo porque las características de la operación obligan al futuro dueño hipotético de BME a respetar importantes grados de independencia, lo que eleva el valor de la compañía española.

En la Europa comunitaria no ha habido un proceso de consolidación de empresas gestoras de los mercados bursátiles. Ha habido únicamente un intento de agrupación, que en varias fases ha cristalizado en Euronext, el grupo que integra a los mercados bursátiles de París, Bruselas, Amsterdam, Lisboa, Dublín y últimamente Oslo. Elgrupo tiene su sede en la capital holandesa y nació en el mes de septiembre del año 2000. Integra también las actividades de algunos otros mercados, como el de opciones y futuros de Londres. Es indudablemente el embrión de un mercado bursátil único europeo, pero en el que faltan algunas piezas esenciales, básicamente la alemana (Francfurt), la italiana y la española.

El hecho de que Suiza haya tomado la delantera lanzando una oferta por uno de los pocos grandes mercados europeos que no forman todavía parte de ese embrión que es Euronext ha provocado un importante revuelo porque supone un acicate para acelerar la consolidación definitiva de Euronext y porque la oferta que lanzan ahora los suizos sobre el mercado español procede precisamente de un país no comunitario, lo que constituye una especie de desafío al liderazgo potencial del operador paneuropeo, que ya reúne en su seno importantes bazas.

Es, por lo tanto, muy probable que esta opa lanzada por Six Group sobre BME tenga una réplica más o menos inmediata. La gestión y desarrollo de una operación de este tipo es muy compleja, ya que además de sumar dos compañías, tiene que existir de por medio un doble juego de autorizaciones, por un lado la del regulador nacional de los mercados (en el caso español, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la CNMV) y por otro la autorización del Gobierno del país al que pertenece la sociedad que interviene en la operación, sobre todo si es objeto de compra, como es el caso de BME.

Todo parece indicar, por lo tanto, que BME y la operación de compra por parte de la compañía suiza van a proporcionar un empuje a la consolidación de un mercado común europeo de compañías gestoras de los mercados bursátiles, naturalmente en torno a Euronext, ya que la integración de todas las Bolsas europeas en una sola compañía daría mucha mayor consistencia y solidez al mercado europeo de negociación de títulos, tanto acciones como bonos y otro tipo de activos, en unos momentos en los que los avances tecnológicos y los cambios que se avecinan en el funcionamiento del sector bancario exigen mayor volumen de negocio y menos dispersión de mercados.