Los mercados, confusos con las elecciones

Era inevitable echarle un vistazo a la reacción de las Bolsas ante el resultado electoral español. El Ibex 35 apenas se ha movido, es decir, ha tenido una reacción que no parece reflejar optimismo ni preocupación, a pesar de que la fragmentación del voto en el nuevo Congreso de los Diputados que ha salido de estas urnas no es un resultado esperanzador para el punto de vista más habitual en España. Las Bolsas europeas han vivido este lunes una jornada bastante similar a la española, aunque fuera de nuestras fronteras no había ningún resultado electoral que valorar ya que ha sido un día en el que vuelven a estar sobre la palestra los asuntos relacionados con las querellas comerciales entre China y Estados Unidos y su eventual impacto en el comercio mundial.

La reacción de los asuntos políticos españoles más allá de nuestras fronteras tampoco se ha dejado notar en los tipos de interés, ya que el tipo a largo plazo de la Deuda a 10 años española ha quedado un poco por encima del 0,40% mientras el diferencial entre el bono español y el alemán, lo que se suele conocer como “prima de riesgo”, se mantiene entre los 66 y los 68 puntos básicos, en línea con los niveles de las últimas semanas. No se perciben, por lo tanto, riesgos mayores que en los últimos meses sobre la economía española.

Ello no quiere decir que no existan. Hay razones poderosas para sospechar que el resultado va a tener, de entrada, un efecto negativo en el hecho de que muchas decisiones sobre la economía española, tanto desde el sector público como desde el privado, se van a aplazar aún más, contribuyendo con ello a debilitar la actividad económica. Desde este punto de vista se puede decir que el resultado electoral del domingo pasado contribuye a empeorar la situación en lo que atañe a la economía,

Una forma de evitarlo sería acelerar los trámites para la formación de un nuevo Gobierno y que este comience a actuar en el menor plazo posible. Dada la mayor fragmentación de las fuerzas políticas, esta hipótesis no es la más probable. Además, la composición del nuevo Congreso marca diferencias importantes en su composición ideológica respecto a la estructura precedente.

Está claro que el avance de los dos partidos que mejores resultados han cosechado, el PP y sobre todo Vox, ha sido espectacular y que sitúa en una nueva óptica la posibilidad de formación de un Gobierno encabezado por el PSOE, partido que al fin y al cabo ha sido el vencedor de las elecciones aunque haya retrocedido algunos escaños respecto a la situación anterior y carezca de alianzas claras para conformar una mayoría gubernamental, ni siquiera una mayoría absoluta en la Cámara. Los números dicen cosas muy contradictorias cuando se miran con detalle los que reflejan el resultado electoral del pasado domingo, pero quien logre formar Gobierno tendrá que tener en cuenta algunas de estas valoraciones, la más importante de las cuales es que los partidos que se pueden calificar como más identificados con la ideología de izquierdas cuentan en la actualidad con menos peso que antes de las elecciones.