El Airbus, el vino y el aceite

El sector agrícola español a pagar una factura apreciable como consecuencia de los daños colaterales de la guerra comercial entre Estados Unidos y Europa. Tras el dictamen de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que reconoce parte de las quejas de Estados Unidos por las ayudas que en Europa recibe el fabricante aeronáutico Airbus, la Administración estadounidense ha anunciado la imposición de aranceles a productos de cuatro países europeos, los más involucrados en la fabricación del Airbus, el avión más importante del mundo, en permanente disputa con los Boeing norteamericanos.

Las represalias comerciales de Estados Unidos se van a centrar en una gama de productos básicamente agrícolas de cuatro países europeos, entre ellos España, además de Francia, Alemania y Reino Unido. El tipo de productos a los que se orientarán estas represalias comerciales deja en una mala posición a varios productos españoles que últimamente estaban logrando importantes avances en el mercado americano, sobre todo el aceite de oliva, el vino y algunos tipos de quesos. Entre estos tres productos, las exportaciones españolas al mercado americano rondan los 1.000 millones de euros anuales. Y el impacto negativo tiene su importancia no sólo por los aranceles que se aplicarán a los productos españoles señalados sino porque otros países europeos que exportan esos mismos productos no serán penalizados, por lo que los productos españoles tendrán un castigo adicional que mermará su capacidad competitiva. En especial frente a Italia.

No está muy claro el mayor impacto relativo que va a tener la economía española en este castigo ya que la posición española como exportador a Estados Unidos es muy modesta en comparación con otros países de la UE. España exporta el equivalente a una cuarta parte de lo que vende, por ejemplo, Italia en este mismo mercado o una tercera parte de las ventas de Francia o las de Irlanda, país este último con una dimensión económica muy inferior a la española. En suma, las medidas de castigo adoptadas contra las exportaciones españolas resultan bastante desproporcionadas en relación con el resto de países europeos, algunos de los cuales, como es el caso de Italia, ni siquiera van a verse afectados de forma más que simbólica por las medidas estadounidenses.

El Gobierno español tendría que hacer valer sus derechos en este asunto ante la patente desproporción de las represalias comerciales. El único paliativo que cabría mencionar es el hecho de que la participación española en el programa de construcción del Airbus aporta, por fortuna, cifras muy superiores a la industria española de lo que van a representar los probables perjuicios a algunos sectores agrícolas. Getafe, en Madrid, se ha convertido gracias a Airbus, en uno de los mayores centros europeos del sector aeronáutico y las nueve plantas que este consorcio tiene en España hacen del sector industrial aeronáutico una de las mayores piezas de la exportación española.

La estimación de la actividad industrial generada por Airbus en España supera los 5.500 millones de euros anuales, ya que la industria aeronáutica de nuestro país cuenta con un papel muy destacado en el montaje de los aviones que tanto impacto están teniendo en la competencia con la industria aeronáutica estadounidense, en concreto para Boeing.