El quinquenio de Ana Botín

Ana Botín ha cumplido hace escasas fechas sus cinco años al frente de la presidencia del Banco Santander, hoy en día la mayor entidad bancaria española como lo viene siendo desde hace unos años. Ana Botín es un caso singular en la banca española no sólo por su condición de primera mujer al frente de un gran banco sino por haber cumplido ya cinco años al frente del grupo a pesar de su juventud. Es hija, nieta y bisnieta de banqueros.

La herencia familiar le ha servido no solamente para garantizarse el cargo sino para aprender el oficio desde su juventud, inicialmente en bancos extranjeros, concretamente en JP Morgan, en donde realizó durante siete años varias rotaciones profesionales tanto en Estados Unidos como en Europa hasta que en el año 1988 pasó a incorporarse a tareas directivas dentro del Santander. Se trata por lo tanto de una profesional bien experimentada que ha pasado por la práctica totalidad de los departamentos y funciones del Santander a lo largo de poco más de 30 años de ejercicio profesional.

De esta etapa, alrededor de 25 años los ha trabajado a las órdenes de su padre, Emilio Botín, gran impulsor del banco al haber sido protagonista de compras importantes, como la del Banesto, que fue realmente la que le abrió al banco las puertas del liderazgo financiero en España. El abuelo de Ana Botín había sido, en el año 1946, el protagonista de una importante operación, la compra del Banco Mercantil en Madrid, que le permitió a la entidad salir de su terruño cántabro para convertirse en un banco de ámbito nacional, miembro de la familia bancaria que por entonces era identificada como el grupo de los siete grandes bancos.

Emilio Botín, abuelo, ingresó en aquel selecto grupo como el más pequeño de los siete grandes bancos españoles, aunque con el paso de los años, Emilio Botín, padre de Ana, se encargó de ir adquiriendo la propiedad de todos los demás, excepto del Banco de Bilbao y del Banco de Vizcaya, aunque a su vez estos dos su fusionaron entre sí, Los otros cinco de los siete grandes forman hoy parte del banco Santander. El último en incorporarse ha sido el Popular, víctima de su propia crisis, con el que Ana Botín ha iniciado su propia era como máxima responsables de la entidad. Junto al Popular, Ana Botín no ha perdido el tiempo en estos años y ha completado la incorporación de las importantes filiales de Brasil y de México, cuya envergadura ha colocado al Santander en la élite de la banca mundial ya que aportan una parte muy sustantiva de sus beneficios y del balance de créditos y de capital

Los cinco años de Ana Botín al frente del Santander han sido por lo tanto bastante fructíferos para la entidad, aunque esta periodo no ha estado exento de algunos tropiezos y problemas, el último de los cuales ha sido el fallido fichaje de un banquero extranjero, el italiano Orcel. Hay que recordar que Ana Botín ha realizado su andadura al frente del banco utilizando profesionales básicamente de la entidad, con escasas aportaciones externas, destacando entre las primeras la de Rodrigo Echenique, curiosamente un banquero procedente de la banca pública cuyo valedor en el Santander fue don Emilio Botín, el abuelo de Ana. Echenique ha sido el alma mater de esta larga etapa, desde los años 80, aunque en los últimos cinco años Ana Botín ha sido en todo caso la estrella principal.