La exportación flaquea

Las señales de debilitamiento económico que se perciben tanto en la economía europea como en España tienen en el comercio exterior uno de sus principales motivos, si no el de mayor peso. El desbarajuste que está causando el presidente estadounidense con sus incomprensibles medidas o anuncios de medidas está teniendo un impacto importante, generando un estado de ánimo que está frenando los intercambios comerciales entre países, aunque la causa de la menor actividad comercial tiene desde hace algunos meses otras motivaciones, una de ellas la relacionada con los cambios tecnológicos que se anuncian en el sector del automóvil y las medidas adoptadas para generar en este importante sector algunos cambios de hábitos relacionados con el empleo de los combustibles.

Los datos que afectan a España han puesto ya de relieve el impacto en nuestro caso, aunque no son especialmente dramáticos. De hecho, las exportaciones españolas en el primer semestre del año han vuelto a batir máximos históricos tras registrar un aumento de apenas el 1,7% sobre el mismo periodo del pasado año, si bien el ritmo de aumento este año ha sido el más bajo de los últimos años.

Las importaciones también han aumentado a ritmo histórico, motivo por el cual el déficit comercial español sigue en zona de máximos, con más de 14.700 millones de euros, con una tasa de cobertura bastante elevada, de casi el 91%. Es decir, España exporta el equivalente al 91% de lo que adquiere en los mercados exteriores, una tasa bastante aceptable para jun país desarrollado.

La exportación española goza de algunas virtudes interesantes que en este caso se han puesto de relieve, básicamente el alto grado de diversificación sectorial. En contraste con el negativo impacto que las exportaciones de automóviles han reflejado en algunos países europeos, en el caso español el automóvil se sitúa como la tercera fuerza exportadora, con un retroceso en el primer semestre del año del 5,7% sobre el mismo periodo del pasado año.

En cambio, los dos sectores más importantes de la exportación española registraron aumentos que compensaron claramente el desfallecimiento del sector automovilístico. El liderazgo de la exportación lo sigue ocupando la industria fabricante de bienes de equipo, que este año ha logrado exportar un 6,7% más que en el año anterior. La alimentación, segundo pilar de nuestras exportaciones, ha aumentado este año un 3,5% en los seis primeros meses del año. Estos dos sectores han minimizado la caída de la exportación de coches, que tanta importancia tenía en los últimos años, algo que no todas las economías europeas logran alcanzar.

El caso más preocupante entre las grandes economías exportadoras europeas ha sido este semestre el de Alemania, cuyas ventas al exterior, muy mediatizadas en su caso por el peso del sector del automóvil, apenas subieron en conjunto un 0,6% frente al aumento general del 1,7% de la exportación española y crecimientos más importantes en el resto de los países, como el 4,8% de Francia o el 2,7% de Italia.