Los bonos, en la zona cero

La rentabilidad de los bonos españoles a 10 años se ha  ido hundiendo de forma acelerada en las últimas semanas y este jueves ha llegado a situarse ligeramente por encima del 0%. La demanda de títulos de renta fija, que están tomando el relevo a la renta variable,  es muy elevada y se traduce en  retrocesos de la rentabilidad en el bono, que está a punto de entrar en tasas negativas, como lo está el bund alemán (bono germano a 10 años) que es el título de referencia en los mercados de renta fija. En la actualidad, el bono alemán se encuentra con  una tasa de rentabilidad  del  -0,7%. Se encuentra en números rojos desde hace ya varios meses y todo parece indicar que va a seguir por esos derroteros durante algún tiempo, ahora acompañado por el bono español.

Con el bono a largo plazo en el 0%, las señales de alerta de los mercados sobre una recesión inevitable parecen  bastante ciertas, aunque hay algunas razones para suponer que la economía puede reaccionar. Una de ellas es la recuperación del consumo interno, que podría mejorar el grado de confianza en el futuro de la  actividad económica.

Los movimientos de los tipos de  interés de los bonos a la baja se están desarrollando en todos los países desarrollados, aunque en unos con rasgos más significativos. Por ejemplo, en Estados Unidos, esta semana se ha producido un hecho que no se deba desde el inicio de la crisis financiera del año 2007. Se trata de la inversión de la curva de la deuda, es decir, el momento en el que los tipos de interés que se deducen de las cotizaciones de los bonos a un determinado plazo superan a los tipos de los bonos de plazos más largos. Lo normal es que los tipos  y las rentabilidades sean más altos cuando más  largo es el plazo. Estos días, en Estados Unidos, los bonos a 2 años se han cotizado por encima de los bonos a 10 años.

Este adelantamiento  de la rentabilidad  corta sobre la más larga se debe a que la demanda de bonos a plazos más dilatados  está aumentando ante la expectativa de que los tipos de interés  van a elevarse, razón por la que los inversores toman posiciones más defensivas, tratando de anticiparse al futuro.

En España, las expectativas de un empeoramiento económico han aumentado bastante en las últimas semanas debido a razones políticas bien conocidas, como el  perjudicial retraso en la formación de un  Gobierno estable.  Debido a esta desconfianza, los inversores han  intensificado la compra de títulos a largo plazo, que hasta ahora estaban ofreciendo tipos de interés  bastante atractivos (cercanos al 2% en plazos medios y largos), pero que la fuerte demanda ha ido recortando hasta niveles muy inferiores. Este jueves han rozado el 0% y podrían entrar en zona negativa si el  entorno económico y político no mejora  de forma más o menos inminente. Las condiciones políticas están jugando un papel muy importante en  la configuración de las expectativas económicas por lo que no resultaría extraño entrar en zona de  tipos negativos en el mercado de bonos públicos de forma inminente.