Turismo pendiente del Brexit

Nada parece indicar que el beneficio del turismo para la economía española haya entrado en fase decreciente. Más al contrario, la actividad del sector sigue en alza y las cifras anotan nuevos récords, aunque se notan algunas debilidades y se intuyen otras, que habrá que ir auscultando a medida que pasan los meses.

De momento, en junio han llegado 8,8 millones de visitantes extranjeros, un 3,2% más que un año antes. El año anterior, en el mismo mes, el número e visitantes había aumentado en un 1,5% sobre junio del año 2017. Por lo tanto, este mes de junio ha redoblado la intensidad de las llegadas en general y ello a pesar de que los turistas ingleses han retrocedido en un 5,3%, pero alemanes y franceses han incrementado su afluencia en más del 8% en cada uno de los casos. Más aún, desde Estados Unidos ha llegado un 9% más de turistas, cifra que sigue creciendo de forma bastante acelerada en relación con el resto de los países europeos, nuestros principales visitantes.

La flojera de las visitas británicas puede ser, en todo caso, el anuncio de un frenazo mayor que puede afectar a las cifras globales de visitantes. Gran Bretaña, nuestro principal cliente turístico, el país que más aporta en número de personas, está padeciendo en estos momentos unos prolegómenos complicados debido a la fuerte debilidad de la libra esterlina. Su abrupta ruptura con la Unión Europea puede causar destrozos importantes en algunas zonas de la economía española. Y la turística es una de las que más potencial de quebranto puede aportarle a España. No es probable que los meses venideros tengamos unas cifras plácidas en materia turística en lo que a Gran Bretaña y España afecta.

El impacto británico, que de momento es el único con merma en las cifras turísticas españolas, tiene además un efecto muy concreto de ámbito regional, que ya ha comenzado a notarse en las últimas semanas, durante las cuales Baleares y Canarias han encajado pérdidas de ingresos considerables. A medida que se ha ido debilitando el valor de la libra esterlina, como viene sucediendo durante todo el mes de julio y principios de agosto, este impacto negativo va a ser superior, lo que obligará a las autoridades turísticas y a la industria hotelera a gestionar de forma más hábil su oferta turística exterior. En los seis primeros meses del año, el Reino Unido ha recortado en un 1,4% el viaje de sus naturales a España. Canarias ha sido la zona más perjudicada en este primer semestre, con un retroceso de los visitantes del 2,8%. Es probable que a medida que avance el año esta deterioro vaya en aumento, sobre todo si las negociaciones británicas con la UE entran en fase crítica, con especial impacto negativo en España.

Al margen de la menor afluencia de visitantes, sobre todo británicos, las cifras de turismo hacia España se están viendo menos afectadas ya que el resto de los visitantes gastan con generosidad. En junio, el gasto total de los extranjeros subió en un 3,5% y el gasto diario creció en un 8,2%. En los seis primeros meses del año, la actividad turística ha aportado a la economía española algo más de 40.300 millones de ingresos, casi un 4% más que un año antes.