Giro histórico en la Fed

La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ha optado finalmente por bajar los tipos de interés. Un giro histórico tras siete meses de pausa reflexiva. Es la primera rebaja de tipos desde diciembre del año 2008. La Fed decide bajar los tipos de interés después de una larga etapa de subidas que en principio iba a tener continuidad este año y quizás el próximo. Pero las circunstancias han cambiado, quizás también las presiones insistentes del presidente del país, Donald Trump.

La sentencia definitiva ha tenido, sin embargo, más componente técnico que político ya que la casi totalidad de los gobernadores de la Fed (solo dos han discrepado de la bajada, de los siete gobernadores) han apoyado la rebaja de tipos porque han llegado a la conclusión de que hay que anticiparse a una recesión adoptando medidas inequívocas antes de que esta se presente.

El objetivo principal es alimentar las tensiones inflacionistas y, sobre todo, alargar la actual fase expansiva de Estados Unidos, que tiene una economía en situación de pleno empleo y con tasas de crecimiento más que aceptables. Bajar tipos en estas condiciones, al tiempo que se modifica la política monetaria de compra de activos (interrumpiendo el proceso de reducción del balance de la Fed dos meses antes de lo previsto, para dotar de más liquidez al sistema) constituye un intento de alargar la fase de crecimiento económico.

La baja de tipos se venía gestando desde hace ya bastantes semanas pero finalmente la Fed ha decidido tomar medidas cuanto antes. Había incluso cierta incertidumbre sobre la intensidad de la bajada, ya que bastante analistas estaban convencidos de que Jerome Powell, el máximo dirigentes de la Fed, dudaba seriamente entre un recorte de 0,25 puntos o incluso otro de medio punto. Parece que se ha optado por un punto intermedio, ahora el recorte es de un cuarto de punto, en septiembre quizás haya otra rebaja de un cuarto adicional y en diciembre un tercer recorte de 0,25 puntos adicionales.

En suma, una bajada de 0,75 puntos, desde el 2,25% de estos últimos meses hasta el 1,50% con el que Estados Unidos iniciará el año 2020, con la esperanza de que se mantengan las variables económicas principales con la solidez de estos últimos meses, aunque con una mayor presión alcista de los precios.

El giro en la estrategia de la Fed tiene un indudable alcance histórico ya que se revierte el papel de la lucha contra la inflación, con una política monetaria que pasará de tratar de frenarla a darle alas para lograr que el comercio exterior adquiera una mayor relevancia. Con tipos de interés al alza, como estaba sucediendo en los últimos meses, el dólar se estaba fortaleciendo y la capacidad competitiva de la economía americana daba señales de alerta. El cambio de rumbo en los tipos de interés puede impedir que la economía americana se vea sumergida en problemas a causa de la guerra comercial. Es uno de los efectos que se buscan, pero no el único.