Día negro en las Bolsas

La Bolsa española ha vivido este martes su peor día del año 2019 y uno de los peores en los últimos tiempos, solo equiparable al del pasado 6 de diciembre, cuando las pérdidas en las Bolsas mundiales rozaron el 3%. Este martes, la caída del Ibex 35 ha sido la más acusada entre los retrocesos de las Bolsas europeas, como si los malos augurios económicos internacionales tuvieran en España un mayor alcance.

Bien es verdad que la crisis política interna, la falta de acuerdo para formar un nuevo Gobierno n nuestro país, aporta un factor diferencial no desdeñable que debería hacer reflexionar a nuestros políticos sobre el impacto negativo que la crisis política interior puede tener en la marcha de la economía española. No hay que desdeñar el hecho de que España sigue siendo todavía el país europeo del grupo de las grandes economías con mayor crecimiento económico, una posición que se puede ir al garete si no somos capaces de enderezar la cuestión política cuando antes, sobre todo sin tener que acudir de nuevo a las urnas para unas nuevas elecciones, que provocarían un retraso y un alargamiento peligroso en nuestra inactividad en la toma de decisiones. Además, todo parece indicar que las posiciones políticas se encuentran muy estancadas y lo más probable es que unas nuevas elecciones darían a la vuelta de los meses unos resultados bastante parejos a los de esta pasada primavera.

En todo caso, además de los factores internos, hay asuntos de nuestro entorno que están contribuyendo a empeorar la situación económica, sobre todo en la Eurozona. El Brexit parece encaminarse hacia un desenlace en línea con las peores previsiones. El hecho de que la cotización de la libra esterlina se haya situado este martes en su nivel más bajo desde hace más de dos años es un asunto de cierta gravedad y que puede tener unas consecuencias algo mayores en España que en otras economías europeas.

Junto a estas dos cuestiones (política doméstica y Brexit duro), estamos inmersos en un horizonte de incertidumbres bastante complicado. La última encuesta sobre el clima empresarial europea dada a conocer este martes arroja uno de los peores resultados de los últimos tiempos. La disputa comercial entre Estados Unidos y China parece haber registrado nuevos avances hacia la ruptura y el empeoramiento. Las previsiones de crecimiento económico en varios países europeos conocidas en las últimas horas (Francia, sobre todo) han apuntado en la peor de las direcciones, rumbo al estancamiento, aunque por fortuna todavía algo lejos de la recesión.

Pero los avances de los resultados empresariales que estamos viendo en estos últimos días no van en la buena dirección y pueden traducirse en frenazos al crecimiento de la inversión y del empleo. Todo ello ha alimentado temor4es en los mercados. Este miércoles, las decisiones que anuncie la Reserva Federal estadounidense (se espera anuncio de bajadas de tipos de interés, una apuesta en favor del empuje a la economía) podrían contribuir a mitigar un poco el mal ambiente. Sería un alivio.