Pese a todo, mejoran las previsiones

Las optimistas previsiones siguen adornando el deambular de la economía española a pesar de la inquietud que en medios económicos causa la demora en la formación de un Gobierno estable y el contenido y orientación de algunas de las políticas que podrían abrirse paso a corto y medio plazo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido el último en acelerar el pronóstico para este año en contraste con una ligera reconducción a la baja en la economía mundial y, lo que es más preocupante para nuestros intereses como país, con un significativo recorte en las previsiones para Latinoamérica, nada menos que ocho décimas por debajo de lo previsto hace tres meses, hasta el 0,6%, descenso este que se concentra sobre todo en las negativas previsiones para la economía brasileña, la mayor de la zona y en la que España tiene los intereses más importantes de Latinoamérica. A Brasil la adjudican un 0,8% de modesto crecimiento del PIB este año, es decir, 1,6 puntos por debajo de la anterior previsión.

En lo que respecta a España, la última previsión del FMI ofrece dos rasgos principales. El primero, la elevación en el ritmo de crecimiento en dos décimas respecto a lo que se esperaba en abril, cuando se realizó el anterior informe del Fondo. La segunda cuestión de interés reside en el diferencial de crecimiento entre España y la zona euro, ya que esta registrará un avance del 1,3%, es decir, un punto menos que España, una diferencia realmente sustancial. Dentro de las grandes economías europeas, la española es la más dinámica, tal y como avanzan estas previsiones, ya que Alemania se quedará este año en un modesto 0,7% mientras Italia apenas superará el 0,1. Sólo Francia, con una previsión del 1,3%, se acerca algo a la economía española.

La mejora de esta previsión a cargo del FMI coincide con la que han realizado en las últimas semanas la Comisión Europea, de igual cuantía, así como diversos servicios de estudios privados españoles y extranjeros. El motivo de la subida de la previsión radica en la fortaleza de la inversión y en el frenazo de las importaciones.

Es importante destacar el protagonismo de la inversión en el fortalecimiento reciente de la economía española y del esperado para lo que resta de año ya que pone de relieve la confianza de los agentes económicos en el futuro crecimiento del país. La actual fase de paralización política es un factor de capital importancia, que puede contribuir a darle la vuelta al pronóstico, razón por la cual sería deseable que el Congreso sea capaz de articular cuanto antes una mayoría parlamentaria que garantice un Gobierno estable y capaz de desarrollar medidas atractivas para la inversión, el crecimiento y el empleo.

Las últimas escaramuzas no van por desgracia en esta dirección, lo que significa que los buenos augurios que se han expresado sobre el crecimiento de la economía pueden volverse del revés con la misma rapidez con la que habían aparecido.