Se llama Ursula y puede ser un ejemplo para España

La Unión Europea ya tiene nueva dirección, la política conservadora germana Ursula Gertrud von der Leyen, la única ministra que ha pertenecido de forma continuada a los Gobiernos de Angela Merkel, últimamente como titular de Defensa.

Es la primera mujer que llega a la cúpula de la UE, 40 años después de que otra mujer, Simone Veil, accediera a la presidencia del Parlamento. Von der Leyen, madre de 7 hijos, ha llegado a la máxima responsabilidad de la UE gracias a sus muchos méritos personales y políticos pero sobre todo a su capacidad para dotar de un programa común a las tres grandes familias que integran el Parlamento Europeo, una cámara bastante más atomizada que el Congreso de los Diputados español. El mandato de la política alemana, 60 años de edad, tiene una duración de 5 años.

Tal dispersión de fuerzas políticas no ha impedido que los conservadores hayan armado un programa que ha logrado convencer a socialistas y liberales en un tiempo que puede considerarse bastante breve, apenas unas pocas semanas. Las tres grandes familias europeas se han puesto de acuerdo para colocar a Ursula al frente de la Europa unida de los próximos 5 años, un periodo que se presenta exigente en muchos aspectos, entre otros la lucha por la calidad del clima, la mejora de las condiciones sociales y la batalla en favor de la igualdad, sobre todo la de género.

Lo que quizás llama más la atención de esta victoria parlamentaria, que Von der Leyen ha logrado por un escaso margen, apenas una docena de votos por encima de la mayoría absoluta, algo más de los que logró su antecesor en el cargo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, es la rapidez con la que ha logrado un consenso político aparentemente sólido con el que pocos contaban hace escasas fechas. La Unión Europea no se puede permitir en estos momentos el lujo de paralizar su acción política y abrir un periodo de interinidad al frente de la Comisión Europea.

En apenas unos pocos días, Von der Leyen ha logrado redactar un programa político que ha encontrado firmes apoyos en las tres familias políticas que dominan el núcleo central de la clase política europea, dejando al margen a populistas, radicales de diverso signo y ultraconservadores, dejando fuera de juego las opciones defendidas por líderes como el italiano Salvini, la francesa Le Pen o los ultras polacos, tres corrientes importantes dentro de la Europa política que de momento parecen felizmente orilladas.

Para España, la cintura política que han mostrado las tres grandes familias europeas a la hora de plasmar un acuerdo de amplio espectro debería ser un motivo de envidia y, a la postre, un acicate para abordar un acuerdo de condiciones similares, No resulta explicable la tardanza con la que el líder del PSOE ha dejado pasar la oportunidad de montar una alianza similar en España en vez de perder el tiempo con fuerzas políticas (Podemos) que poco tienen que aportar a la construcción de una mayoría de progreso en nuestro país o con otras (los partidos independentistas) que carecen de propósitos defendibles en la Europa de nuestros días. El ejemplo de Von der Leyen no solo deberían aplicárselo los socialistas, también los populares y los centristas de Ciudadanos. Al fin y a la postre, son las mismas familias que en Europa acaban de cerrar un acuerdo de amplio espectro. ¿Por qué en España hemos de ser diferentes?