Bruselas revisa al alza la economía española

La Comisión Europea ha completado el informe que el martes dio a conocer el Ecofin sobre el estado de la economía española. Si el informe de los ministros de Economía urgía al Gobierno a tomar medidas, sobre todo para aplicar algunas reformas y ajustar el desequilibrio de las cuentas públicas. Ahora la Comisión europea ofrece un diagnóstico edulcorado del estado de la economía española, en el que se atreve nada menos que a revisar al alza la precisión de crecimiento del PIB para este año, hasta el 2,3%. Hace apenas dos meses había pronosticado un 2,1%. La nueva previsión económica mejora incluso las que ha realizado el Gobierno español.

La revisión al alza en tan parco espacio de tiempo se puede considerar relevante, sobre todo porque se produce en un entorno en el que las campanas de estancamiento en la economía global (no en la española) están repicando cada vez con más estruendo. El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jeremy Powell, acaba de señalar este mismo miércoles, en vísperas de la reunión del consejo de este banco central, que la Fed está dispuesta a utilizar todas las armas a su alcance para impedir que los nubarrones que acechan a la economía mundial deriven hacia la recesión. Es decir, con claridad meridiana Powell anuncia bajadas de tipos de interés a finales de este mes, con un grado de certeza bastante alto, a pesar de que los últimos datos de creación de empleo en Estados Unidos apuntaron este mismo lunes hacia niveles más que satisfactorios.

En cuanto a España, la revisión del pronóstico de crecimiento del PIB al alza en dos décimas se produce en medio de una apreciable inestabilidad política, ya que el vencedor de las últimas elecciones en España no ha sido aún capaz de formar un Gobierno ni de forjar una alianza que le garantice la mayoría absoluta o la estabilidad gubernamental. No es una situación gratificante, de ahí el mérito de la revisión al alza.

Las razones de esta subida, que incluso han pasado por alto el hecho de que la industria española se encuentre en una fase de debilidad causada por los conflictos comerciales internacionales y por la debilidad de algunos mercados preferentes para el sector exportador, se encuentran en el positivo impacto de la creación de empleo en el resurgimiento del consumo privado y en la positiva evolución de la inversión, en especial en el sector de la construcción.

La inversión pública no ha contribuido a fortalecer el crecimiento de la economía como hubiera sido deseable debido a que la ausencia de un Gobierno con Presupuesto aprobado impide que los programas de inversión pública se sumen al crecimiento.

Por fortuna, las valoraciones pesimistas que se habían realizado en relación con el impacto presumiblemente negativo que podría tener la subida del Salario Mínimo en la creación de empleo no se han cumplido, al menos de momento, aunque este tipo de decisiones suele tener un efecto a medio plazo, que debe medirse por la vía indirecta de otros indicadores, como la productividad o la competitividad exterior. Lo cierto es que España sigue a la cabeza del crecimiento económico en la zona euro para este año y el próximo cuando nuestras cifras se comparan con las grandes economías de la zona y con la media del conjunto. Europa crecerá este año un 1,2%, a distancia muy considerable del 2,3% que ahora se prevé para España.