La renta fija ya no es tan fija

Los inversores y los analistas de inversiones están acostumbrados a ver fuertes oscilaciones de precios y cotizaciones en las Bolsas, ya que las condiciones económicas y las previsiones que manejan provocan desplazamientos del dinero y de la propensión a invertir. Pero eso es propio de la renta variable, que como su propio nombre indica puede oscilar, incluso con fuerza y en periodos a veces muy cortos de tiempo.

Lo que ya no es tan usual es que la renta fija presente vuelcos espectaculares en sus rentabilidades y que lo haga incluso en plazos muy breves de tiempo. Un ejemplo, que no tiene parangón en la historia financiera, es lo que está sucediendo estos días. En apenas dos sesiones de actividad en los mercados, la rentabilidad de los bonos a 10 años de plazo se ha multiplicado por dos en el mercado español y ha experimentado subidas también fuertes en otros mercados. La explicación tiene dos puntos de apoyo. La primera reside en el fuerte y acelerado descenso de las rentabilidades de la renta fija desde principios de mayo hasta hace pocos días, cuando los bonos españoles a 10 años cayeron hasta el 0,20%, rentabilidad nunca vista. Este lunes se han disparado al alza, hasta el 0,40% en una reacción que tiene algo de toma de beneficios.

Pero hay un segundo factor que ha influido en esta jornada del lunes, el impacto de los nuevos datos de empleo en Estados Unidos. Las cifras de creación de nuevos puestos de trabajo se han disparado bastante por encima de las previsiones, lo que ha repercutido en las expectativas de tipos de interés de este país. En las últimas semanas, y en parte debido a presiones políticas, la Reserva Federal o banco central de Estados Unidos ha ido lanzando mensajes favorables a una interrupción de la fase de subidas de tipo que ya dura varios años. Esta fase daría paso a una etapa de rebajas en los tipos y ya se anticipaban incluso fechas, finales de julio, para este giro en las tasas de interés.

Ahora, con la fuerte subida del empleo y la creación de varios miles de nuevos puestos de trabajo en las últimas semanas, los analistas y posiblemente la propia Reserva Federal han empezado a pensar de otro modo y ya no se ve realista una posible bajada de tipos, ya que a la economía estadounidense no le hacen falta estímulos sino más bien cautelas para que la inflación no se dispare. En suma, se ha abierto un compás de espera que si permitía esperar una bajada de tipos de interés en Estados Unidos, ahora se está hablando de una cierta demora hasta finales de año. Ello explicaría en alguna medida el giro brusco que han experimentado los mercados de renta fija en todo el mundo este lunes.

Los movimientos tan bruscos en el mercado de renta fija han puesto en estado de alerta a muchos expertos, ya que la reacción de los gestores de fondos de inversión apostando por un aumento de la liquidez ante la incertidumbre de los mercados ha sembrado de inquietud no sólo a los propios fondos sino a los reguladores de los mercados. Una crisis de liquidez derivada de la masiva venta de títulos y de las tomas de posiciones líquidas por parte de fondos y de inversores particulares podría generar una crisis en los mercados de dimensiones difíciles de imaginar.