Fusión de altos vuelos en el motor

El sector del automóvil no se resigna a quedarse atrás en cuestión de alianzas y fusiones de gran envergadura con el objetivo de hacer frente a las nuevas exigencias que se le vienen encima a causa de los cambios tecnológicos y de las exigentes normativas medioambientales. El coche completamente eléctrico y el cumplimiento de los nuevos requisitos que han de cumplir los motores que circulan por todo el mundo están obligando a replantear la estructura empresarial del sector.

La sorpresa en el sector ha saltado en los últimos días con la posible integración entre Fiat Chrysler y Renault, uno de los grandes grupos mundiales del automóvil que ha realizado un diagnóstico conjunto bastante crítico en el que han salido a relucir las debilidades de ambos grupos y la oportunidad de establecer una alianza que fortalezca su posición en el mundo. Renault es uno de los líderes europeos del motor, justo detrás de Volkswagen, y lanzó en su día las redes en la escena internacional al forjar una sólida alianza con la japonesa Nissan, que a su vez controla parte del capital de otra de las grandes compañías niponas del motor, Mitsubishi.

La suma de estas cinco marcas podría configurar un nuevo líder mundial del sector. Fiat Chrysler, en la que la familia Agnelli tiene una posición importante de control, es un importante fabricante con sus principales bases operativas y comerciales en Estados Unidos, aunque también en Europa.

Renault, por su parte, cuenta con una sólida baza en Europa y escasa relevancia en el mercado estadounidense. Su alianza con Nissan fue en su momento una medida destinada a mejorar su presencia no sólo en Asia sino en el mercado estadounidense, aunque esta alianza pasa estos últimos meses por momentos delicados debido a que el máximo responsable de la compañía japonesa, el brasileño Carlos Ghosn, que también presidió Renault, se encuentra procesado por un asunto de fraude fiscal. Ghon era posiblemente la persona indicada para liderar una operación del calibre de la que intentarán ahora abordar Fiat y Renault, ya que el ejecutivo brasileño logró sacar de la bancarrota en su día a Nissan y mejorar de forma considerable las cuentas de la multinacional francesa.

La integración entre Renault y Nissan (los franceses tienen la propiedad de más del 43% del capital de la compañía japonesa) parece que va a entrar ahora en compás de espera. Pero Renault y Fiat parecen dispuestas a sacar adelante una fusión que daría paso a la compañía más global del mundo del automóvil, con importantes bazas que jugar en el futuro, principalmente en el terreno del desarrollo de la tecnología aplicada a los nuevos motores eficientes que se están imponiendo en todo el mundo, en parte como consecuencia de la estrategia de crecimiento de las grandes compañías tradicionales (a las que se están uniendo otras, como Tesla) y en parte forzadas por las nuevas exigencias que las autoridades de todo el mundo se están viendo empujadas a implantar bajo una presión política creciente para mejorar el medio ambiente y aplicar una reducción masiva de las emisiones.