Giro en las cúpulas de Santander y de BBVA

Los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, han elegido la misma fecha para anunciar su intención de redoblar la estrategia de salto a la banca digital.  Ambos han aprovechado los respectivos relevos en la cúpula ejecutiva para  rivalizar en su confianza por el nuevo futuro de la banca, que en todo caso ya vienen practicando desde hace unos años.  Los nuevos protagonistas de la banca digital, que están surgiendo como setas en el mundo desde hace unos años, amenazan a los bancos tradicionales con arrebatarlas una parte de su clientela, lo que está obligando a estos a redoblar sus  esfuerzos por satisfacer las nuevas demandas de la clientela bancaria, cada vez menos interesada por acudir a las tradicionales oficinas, cuyo despliegue, entre tanto, está siendo recortado a marchas forzadas.

Caixabank, tercer banco español en discordia,  ha desarrollado esta estrategia quizás más en silencio pero con bastante anticipación sobre ambos, ya que es el banco español con mayor penetración en banca digital,  estimada en un 33% del mercado  por una organización especializada extranjera,  actividad  a la que viene destinando unas inversiones cuantiosas desde  hace casi 30 años. CaixaBank fue elegido mejor banco digital europeo por una conocida revista británica hace pocos meses.

Los dos bancos que ahora anuncian el relevo en sus cúpulas ejecutivas se encuentran en posiciones bastante parecidas en cuanto a dedicación a la banca del futuro, quizás con algo más de énfasis en el caso del Santander, con unos 30 millones de clientes, aunque BBVA no está muy lejos.

El  anuncio de esta apuesta por el impulso a la banca digital y a la transformación operativa se produce aprovechando la aprobación por el Consejo de Administración de BBVA  de la retirada prematura de Francisco González, que ha renunciado a agotar la edad límite para mantenerse en la presidencia, que le daba de margen hasta los 75 años de edad (dos todavía por delante), para abandonar sus funciones a finales de este mismo año. El revelo lo asumirá Carlos Torres,  consejero delegado, con una amplia trayectoria en el mundo de la tecnología bancaria.

En cuanto al Santander, Ana Botín ha anunciado por sorpresa el relevo de José Antonio  Alvarez como consejero  delegado, cargo al que accede un banquero italiano actualmente  uno de los principales ejecutivos del banco suizo UBS  Investment Bank, Andrea  Orcel. Alvarez se mantiene en el banco con importantes funciones ejecutivas como número tres del grupo, con dedicación especial al mercado español, con rango de vicepresidente del grupo. Orcel no es exactamente un desconocido del Santander, ya que le unía una estrecha amistad con el  anterior presidente, Emilio Botin, con quien colaboró en algunas operaciones importantes como banquero de inversión.

Los cambios en el Consejo del Santander aprobados este miércoles incluyen la retirada parcial de  Rodrigo Echenique (se mantendrá como consejero) de sus puestos ejecutivos. Echenique ha sido  posiblemente el directivo bancario más importante  del Santander en los últimos  33 años, tras haber entrado en la entidad de la mano de Emilio Botín padre en el año 1984 como máximo responsable del área jurídica, aunque pronto pasó, en 1988,  al área estrictamente bancaria y fue el principal colaborador  durante bastante tiempo de Emilio Botín hijo.