Las subidas de la Fed, dentro del programa

Si los planes iniciales de la Reserva Federal estadounidense no se modifican de forma sustancial, los tipos de interés subirán en este país en medio punto de aquí a finales de año, con dos escalas, una en septiembre, otra en diciembre, desde los actuales niveles, entre el 1,75% y el 2,0%, una banda que fue revisada por última vez en junio. Es decir, los tipos se irían hasta la horquilla comprendida entre el 2,25% y el 2,50% a finales del presente ejercicio con las dos subidas adicionales previstas.

Las insólitas declaraciones del presidente norteamericano Donald Trump, criticando cualquier subida en estos momentos, no han sido bien acogidas por los expertos ni parecen suficientes para quebrar la voluntad de Jerome Powell, el máximo dirigente de la Reserva Federal, partidario a toda costa de la subida gradual que viene aplicando este organismo desde la anterior etapa de Janet Yellen. Desde diciembre del año 2015, la Fed ha subido los tipos en siete ocasiones.

La intromisión de Trump pone una vez más en evidencia la falta de tacto del actual presidente norteamericano, poco dado a la diplomacia y al respeto tradicional de los equilibrios entre instituciones en este país. La independencia de la Fed es un principio que apenas conoce excepciones y ello a pesar de que el nombramiento del presidente de la Fed es una prerrogativa del presidente de Estados Unidos. Sin embargo, esta designación suele ser muy respetuosa con los criterios de independencia y solvencia profesional de los finalmente designados para dirigir la Reserva Federal.

Powell, el actual jefe de la Fed, ya había sugerido hace unas semanas que las subidas de tipos serán graduales y que dentro de este año habría muy probablemente dos subidas más, además de tres probables subidas en el año 2019 y una más en el año 2020, lo que llevaría los tipos oficiales en el horizonte de año y medio a unos niveles del 3% o ligeramente superior. Estas subidas, según considera la Fed, serían respetuosas con los dos equilibrios que es necesario preservar: mantener un acicate aceptable para que la economía crezca y evitar cualquier riesgo de sobrecalentamiento. Tal y como está la economía en Estados Unidos ahora mismo, con un crecimiento sólido y una tasa de inflación que no amenaza con rebasar el 2%, la subida gradual de tipos de interés serviría para preservar ambas condiciones, es decir, un crecimiento sólido sin riesgo inflacionista.

Romper esta secuencia bajo las presiones de Trump es en todo caso un desafío para la idea de independencia que preside las actuaciones de la Reserva Federal y que los mercados consideran como un factor imprescindible para la credibilidad de la economía estadounidense. El riesgo que puede asomar y poner en riesgo estos equilibrios es la amenaza de una guerra comercial generalizada, según reconoce la propia Fed. Las agresivas iniciativas que está patrocinando el presidente estadounidense en las últimas semanas en materia comercial pueden alterar el rumbo de las cosas y por lo tanto influir en la secuencia de los tipos de interés. Pero a corto plazo, la subida prevista de tipos en septiembre próximo, parece la hipótesis más probable.