Resultados empresariales, semestre duro

Durante  los próximos días que restan de esta semana,  un nutrido grupo de grandes empresas cotizadas, entre ellas las principales del Ibex 35, va a presentar sus resultados económicos correspondientes a la primera mitad del año. A la altura del viernes se sabrá ya el balance de más de la mitad  del sector empresarial agrupado en el Ibex 35 y no parece que las previsiones que se vienen manejando resulten desmentidas por la realidad, de forma que habrá  motivos sólidos para suponer que la Bolsa va a mantener cierta firmeza en su trayectoria.  Con todo, el primer semestre ha presentado en algunos momentos su cara más amarga con la amenaza de las disputas comerciales, aunque no han faltado por el contrario motivos para el optimismo.

Los beneficios empresariales  se están beneficiando de algunos elementos a favor, como la solidez del consumo privado o el mantenimiento todavía de bajos tipos de interés, lo que favorece los costes empresariales aunque deje pequeños los ingresos financieros de los bancos, que no van a ser precisamente uno de los sectores más favorecidos por la actual trayectoria de la economía.

El Banco Central Europeo (BCE) ha reiterado en las últimas semanas que los tipos de interés no subirán hasta  la primavera del año próximo, por lo que la actividad empresarial seguirá beneficiándose de una materia prima, el crédito, bastante asequible  y con costes moderados o incluso a la baja. Esa es una de las fuentes que permitirá alimentar las ganancias de las empresas en esta primera mitad del año y posiblemente a lo largo de todo lo que  resta del  ejercicio y primeros meses del año entrante.

Algunos sectores en particular, como el energético, pueden beneficiarse de las subidas de precios y en algunos casos por la  escalada del petróleo. Las empresas españolas más representativas y de mayor tamaño van a beneficiarse también de su creciente presencia en los mercados internacionales, aunque la actividad exterior de las compañías españolas tendrá al menos dos vertientes ligadas a la situación de los tipos de cambio y las divisas, ya que las empresas con presencia en economías sólidas tenderán a ver fortalecidos sus ingresos mientras las empresas que tienen una mayor actividad en los mercados emergentes seguirán registrando buenas tasas de crecimiento en sus ingresos pero un cierto deterioro en el valor de los mismos cuando se trasladan en su valor a la divisa europea, el euro.

La presencia españolas en el exterior es muy importante precisamente en las economías emergentes, que es en donde los ingresos y consiguientemente los beneficios podrán verse afectados de forma negativa por la débiles tipos de cambio en esos países respecto al euro.

El balance final promete, en suma, resultados bastante dispares según el tipo de actividad sectorial o la presencia internacional de las empresas, que es muy alta en las compañías  españolas de mayor tamaño.   El hecho de que los balances de las empresas se encuentren  fuertemente dispersos entre economías  de diversos países que atraviesan por momentos cíclicos diferentes y con divisas sometidas a fuertes oscilaciones añade un factor de  estabilidad al conjunto del sector, ya que la diversificación es un  valor positivo para el conjunto delo colectivo empresarial.