Los bancos animan el sector de la vivienda

Las medidas anunciadas hace unos días por el Gobierno para mejorar  el mercado de la vivienda en España no han convencido a los expertos, hasta el punto de que estos consideran improbable tanto  una moderación de los precios como un incremento de la oferta de viviendas.  El desequilibrio entre la oferta y la demanda puede agravarse como consecuencia de algunas de las medidas anunciadas, sobre todo las que atañen a la duración de los contratos y la presentación de garantías.

El  anuncio de que se va a poner en  marcha la construcción de varios miles de nuevas viviendas de carácter social, unas 20.000 o más, tampoco ha suscitado el optimismo de los expertos, ya que una medida de este tipo tardará entre tres y cuatro años en ser efectiva,  lo que implica su escasa eficacia a corto plazo. Además, la gestión de algunos Ayuntamientos y Autonomías en la promoción de viviendas, sociales o no, ha sido bastante calamitosa en el pasado reciente ya que, sobre todo  en las grandes ciudades, se ha producido  una paralización administrativa que ha reducido de forma preocupante la oferta de viviendas. El  Gobierno tendría que contar con la plena colaboración de estos organismos y entes públicos para desatascar la escasez de vivienda disponible.

La difusión de estas medidas orientadas a la revitalización del mercado de la vivienda coincide con la frenética carrera de los bancos para entrar de lleno en este mercado mediante la venta masiva de pisos e inmuebles a los fondos de inversión internacionales que se han interesado en el mercado español, vista la enorme liquidez existente, a la que se ha unido el incremento de la competencia en el mercado de préstamos hipotecarios, cuyas condiciones se han suavizado sensiblemente en los últimos meses.

Los balances de los bancos se están aligerando de forma acelerada mediante la  venta de los inmuebles que tenían en sus carteras desde los peores momentos de la crisis, cuando se multiplicaron los impagados de una parte de la clientela. Se estima que este año, la banca podría llegar a vender inmuebles por valor de unos 120.000 millones de euros, lo que aliviará sus balances y pondrá en el mercado miles de pisos e inmuebles de todo tipio a precios  bastante asequibles.

Este jueves,  Banco Sabadell ha anunciado la última de las últimas operaciones de este tipo, en concreto la venta de inmuebles por valor  bruto de más de 9.000 millones de euros, que se complementará en breve con otra operación de menor cuantía  por importe superior a los 2.000 millones de euros. El comprador es un fondo estadounidense, Cerberus, que ya ha tenido una  participación muy  activa en otras operaciones en los últimos meses, de forma que se convierte, junto a otros fondos como Lone Star o Blackstone, en uno de los principales oferentes de inmuebles  en el mercado español. Por encima de las medidas del Gobierno, la activa intervención de los fondos oportunistas que adquieren inmuebles a precios bajos para colocarlos en el mercado, será  un estímulo importante  a la hora de acelerar la compra venta de inmuebles en los próximos meses.

Estas operaciones de los fondos de inversión, sobre todo americanos, servirán de paso para reforzar los balances  y la solvencia   de los bancos, más saneados tras estas ventas, y para facilitar una mayor actividad hipotecaria. Hay  demanda creciente  en el sector inmobiliario español, aunque lejos de lo que sucedía en los años de la burbuja.