Los motivos de la Bolsa

La incertidumbre política que vive la zona euro y  las peripecias de la guerra comercial que atiza de continuo Estados Unidos, con amenazas en diversos frentes, están causando una notable volatilidad en los mercados bursátiles. No hay día sin sobresalto y los índices de las Bolsas de todo el mundo viven bajo una permanente zozobra que contrasta con la más que aceptable evolución de la economía y de las empresas.

La  situación del Ibex 35 no difiere apenas de la de otros índices bursátiles internacionales. Este jueves, el selectivo español ha rozado mínimos del año y a poco que se deslice a la baja menos de un 1%, estaremos en las cotas más bajas del ejercicio. Los analistas de los mercados no se atreven a pronosticar retrocesos más fuertes de las Bolsas, pero tampoco apuestan por subidas decididas de cara a los próximos meses, aunque se inclinan más por lo segundo que por lo primero.

Las Bolsas no deberían tener motivos muy fundados para sumar caídas como lo están haciendo en estas últimas semanas, ya que las economías del mundo desarrollado marchan bastante bien y lo hacen acompasadamente, lo que no siempre sucede, ya que hay crecimientos por encima del 2% en el PIB de las principales áreas  económicas.

La situación de las empresas es, además, bastante  saludable, lo que tiene mayor importancia aún para las Bolsas ya que al fin y al cabo son las empresas las que cotizan en los mercados bursátiles. Entre las señales de bonanza que se pueden observar en los mercados de renta variable, este año  parece que va a registrar el mayor número de salida de nuevas empresas al mercado de acciones y es uno de los ejercicios de mayor actividad en lo que atañe a la compra venta de empresas, señales ambas que ponen de relieve el interés de los inversores  por poner en juego su  ahorro en el escenario bursátil, lo que a la postre debería traducirse en una presión alcista de las cotizaciones más que en un deterioro de los precios en el mercado de renta variable.

Una tercera motivación que debería impulsar al alza las cotizaciones empresariales es el creciente saneamiento que están llevando a cabo muchas compañías, borrando las malas huellas del pasado.  Este mismo jueves se han  conocido dos datos bastante reveladores. Por un lado, la tasa de morosidad de la banca española ha bajado hasta el 6,77% de los activos, una de las cotas más bajas de los últimos años, que se refleja en un descenso del 26% respecto al volumen de créditos morosos de hace un año.

Otra señal del esfuerzo de saneamiento que está realizando el sector empresarial la ha dado Gas Natural (rebautizada  como  Naturgy), que ha decidido anotar con cargo a  sus balances de este año una puesta al día del valor de sus principales activos de producción de electricidad de origen nuclear y de carbón y gas, ya que en ambos casos se trata de instalaciones que  afrontarán     un rápido proceso de amortización, por encima de lo inicialmente previsto, habida cuenta de las nuevas fuentes de energía renovable que van a tomar el relevo a las centrales tradicionales. Este relevo provocará un duro ajuste de balance que, en teoría, mejorará el valor de la empresa de cara al futuro. Un movimiento similar se espera que lo lleven a cabo las demás  empresas eléctricas españolas en un futuro no muy lejano.