Internet acelera el gasto

El nivel de gasto de los hogares españoles ha alcanzado ya cifras bastante similares a las del año 2008, cuando finalizó la anterior etapa de fuerte expansión económica que abrió paso a la profunda crisis de los años posteriores. La dinámica del gasto ha sido bastante acusada hasta el punto de convertirse en el factor que más ha contribuido al crecimiento del PIB en estos tres últimos años. El hecho de haber alcanzado los niveles de hace un decenio se debe a una serie de circunstancias, entre las cuales han jugado un papel predominante las nuevas tecnologías de estos últimos años, con nuevas empresas que cuando se desató la crisis económica mundial, allá por el año 2008, apenas habían nacido o tenían un desempeño testimonial.

De las estimaciones realizadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) se deduce un aumento del gasto medio de los hogares del 3,5% en el pasado año, que se queda en un 2,4% de mejora cuando se le suprime el efecto alcista de los precios. El conjunto del gasto de los hogares creció un poco más, un 3,9% en términos monetarios y un 2,8% en términos reales, tras descontar el efecto de la inflación.

Este año, el INE ha realizado unas estimaciones novedosas al introducir el efecto de la actividad vía Internet en las dinámicas de gasto de los españoles. El peso de las nuevas tecnologías y modalidades de gasto empieza a resultar ya bastante considerable, ya que en el conjunto del año 2017 un 25,7% de los hogares españoles realizó algún tipo de gasto a través de la Red, porcentaje que supera con bastante generosidad el del año inmediatamente anterior, cuando las operaciones de gasto vía Internet fueron realizadas por el 21,6% de los hogares españoles. En conjunto, los gastos realizados a través de las nuevas formas de comunicación superaron los 8.200 millones de euros, un 1,5% del consumo total de los hogares españoles. La cifra es ya respetable, aunque modesta en términos relativos, si bien está creciendo con fuerza año tras año.

La creciente presencia de la actividad económica a través de Internet está provocando importantes cambios en la sociedad y en las costumbres de la gente así como en la oferta de servicios empresariales. Todavía se encuentra en un estado bastante incipiente en relación con su potencial de crecimiento y diversificación, como lo demuestra el hecho de que algunas empresas de nueva creación (el caso más típico, no sólo en España sino a nivel global, es el de Amazon) apenas cuentan con media docena de años de vida y ya han escalado a posiciones de primera línea en el mundo de los negocios.

Precisamente Amazon es ya la mayor empresa dedicada al consumo y se ha situado entre las cuatro o cinco compañías multinacionales con mayor valor de mercado, en disputa con las grandes tecnológicas. Apple, Google y Microsoft son las tres líderes indiscutibles en capitalización bursátil y Amazon les pisa los talones. La irrupción de Amazon ha sido relevante no sólo por sí misma sino por el impacto que ha tenido en las formas de actuar de las demás empresas de consumo, que tratan de emular su fórmula de éxito, provocando un cambio a veces radical en sus formas de negocio.