Buen mes para la Bolsa

Abril  ha roto la secuencia de bajadas mensuales en Bolsa iniciada en febrero y a punto ha estado de borrar la totalidad de las pérdidas acumuladas en esos dos meses. Sin embargo, el  horizonte para las Bolsas aparece ahora algo más incierto que hace unas semanas, aunque algunas dudas se han despejado. Por ejemplo, la subida del precio del crudo, que ya se sospechaba desde hace unos meses, ha tomado carta de naturaleza, enturbiando en alguna medida las expectativas de estabilidad y crecimiento en las economías occidentales.

Lo más inmediato en la influencia sobre las cotizaciones bursátiles ha sido, en todo caso, la difusión de  una primera oleada de resultados empresariales, que muestran una línea de  mejoría en las cuentas de resultados de algunas compañías de primera fila. La reacción de algunos de los fondos de inversión internacionales que operan en España adoptando posiciones cortas en sus inversiones, en previsión de descenso de las cotizaciones, se han modificado para mejor.

No hay ahora tanto dinero apostando a la bajada de la Bolsa española como hace un mes. Se estima en unos 3.000 millones de euros  el volumen de compras especulativas que ha sido retirado del mercado, lo que ha contribuido en buena medida a dotar de cierta solidez a las valoraciones bursátiles, ayudando con ello a la recuperación del Ibex 35. Esta influencia positiva de los fondos se ha dejado notar de forma especial en las cotizaciones de algunas entidades bancarias, que han dejado atrás las expectativas de retrocesos en sus valoraciones.

Durante el mes que acaba de concluir,  además del impacto negativo de la subida del precio del petróleo (lo que en todo caso ha beneficiado a las cotizaciones  de algunas compañías, ya que no sólo tiene efectos negativos sobre el conjunto de la economía), los mercados han tenido que superar algunas incertidumbres de alcance global, como el riesgo de la guerra comercial con la que viene amenazando el presidente estadounidense  y la subida de los tipos de interés en la mayor economía del mundo, ya que el bono americano ha rozado estos últimos días de abril niveles del 3%, algo que no se conocía desde hace tres años largos.

La previsión para los meses próximos está todavía teñida de incertidumbres considerables, entre las cuales destacan el ritmo de subidas de tipos en Estados Unidos, la aparición de signos de debilidad en la economía europea detectados por el BCE en su último análisis económico y el esperado cambio de rumbo en la política monetaria del BCE. Son tres acontecimientos que van a pesar de  forma notable en los mercados y en las tomas de decisiones de los inversores.