El empleo flojea

No hay mucho que celebrar cuando se contemplan las cifras del mercado de trabajo en el primer trimestre del año. Será una suerte que este mal paso no implique un cambio de rumbo en la evolución del empleo a lo largo de estos tres últimos, durante los cuales  la ocupación ha ido ganando terreno a ritmos compatibles con el aumento del PIB, es decir, en torno al 3% anual.

En el primer trimestre del año, la  economía española ha destruido  unos 124.000  puestos de trabajo. Lo más llamativo es la cifra del sector servicios, en donde la ocupación ha descendido en más de 110.000 personas. Pero  en la industria, aunque las cifras son bastante más bajas, unos 35.000 ocupados menos, su impacto es más preocupante  porque  sugiere que en el sector industrial, el más exportador de la economía española,  se está produciendo un debilitamiento de la actividad productiva.

La construcción y la agricultura han sido los dos sectores que han contribuido de forma positiva al nivel de ocupación, aunque apenas suman  22.000 empleos entre ambos, insuficientes para compensar la pérdida en los dos grandes sectores ya mencionados, el de los servicios y el industrial. No obstante, en términos anuales el empleo sigue creciendo ya que en los últimos doce meses hasta finales del primer trimestre se han creado más de 435.900 empleos, un 2,36% de crecimiento relativo, aumento que también muestra una menor pulsación que en periodos precedentes.

Quizás la mayor alerta que suscitan las cifras del primer trimestre del año elaboradas por el INE en su Encuesta de Población Activa (EPA)  es el hecho de que el descenso de la ocupación ha sido el  peor dato de los últimos cuatro años.  La economía está registrando crecimientos anuales del orden del 3% anual, pero esta actividad no se está trasladando como sería de esperar al mercado de trabajo, a pesar de que el turismo  mantiene una aportación muy positiva y creciente a la expansión de la economía.

Para completar el pesimismo que pueden suscitar las cifras del mercado de trabajo en este primer trimestre del año habría que considerar el fuerte empujón que ha registrado el empleo en el sector público, ya que el empleo en el sector privado descendió en más de 155.000 personas. Dicho de otra forma, sin el impacto compensatorio del sector público, que aportó 31.000 empleos nuevos durante el trimestre, la caída del empleo en este arranque del año habría sido bastante peor. En términos anuales, el sector público está  aportando una cuarta parte del empleo total, dibujando una senda de recuperación que en los últimos años había sido objeto de importantes ajustes.