Hipotecas para todos los gustos

Hay mucha gente dándole vueltas en la cabeza a si contrata una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable. Es una duda que está afectando a  mucha gente porque hay un importante despertar de la demanda de créditos  para la compra de viviendas y porque en el sector bancario hay un cambio claro de actitud a la hora de dar crédito, con  fuerte aumento de la competencia que ha provocado la aparición de ofertas bastante agresivas que no se conocían desde hace bastantes años.

Los criterios de los bancos para conceder crédito han cambiado de forma sensible, lo que contribuye también a acelerar la actividad en el sector. Las entidades financieras están perdiéndole el miedo al riesgo hipotecario, aunque  el historial inmobiliario ha dejado rescoldos de  rechazo en  toda una generación de profesionales del sector bancario. La última encuesta realizada por el Banco de España sobre la financiación bancaria explica que los criterios de concesión crediticia, que tanto se habían reforzado en los años más duros de la crisis, se  están aligerando poco a poco y están alcanzando ya niveles de permisividad desconocidos desde hace tiempo.

La duda sobre si contratar el crédito a tipo fijo o variable tiene difícil  respuesta, ya que tal y como están ahora los tipos de interés, el tipo fijo puede contratarse por debajo del 3% anual (las ofertas más agresivas  bajan incluso un poco por debajo del 2%) y  el variable está en torno al 2,6% pero siempre hay opciones más baratas, aunque una de ellas, la de vincular el crédito hipotecario a otro tipo de servidumbres en la relación con el banco (domiciliación de nóminas, entre otros muchos) no resulta muy del agrado de los expertos, que las rechazan.

La ventaja del tipo fijo radica en la seguridad que aporta una cuota fija a largo plazo, bastante por encima de los 10 años, incluso hasta los 20 años, algo que para muchas familias es un auténtico seguro. El tipo variable está bastante bien en la actualidad, pero en un recorrido a largo plazo, como es el de toda financiación hipotecaria, pueden suceder muchas cosas, sobre todo si el tipo variable actual parece estar en su zona de  mínimos históricos. Un suelo que resulta difícil de mejorar.

La duda, en suma, parece justificada, aunque la campaña que han estado impulsando los bancos en favor de  los créditos a tipo fijo ha logrado situar a estos con una cuota de mercado en las primeras semanas del año del orden del 62%. El resto de las hipotecas se ha decantado por el tipo variable, que en los años de mayor expansión de la financiación hipotecaria era prácticamente imbatible. La apuesta de los clientes que contratan crédito hipotecario mira más a la seguridad y la estabilidad de las cuotas, es decir, al tipo fijo, por lo que parece ahora mismo la elección que más encaja con las circunstancias. Está claro que los tipos de interés no van a estarse quietos de forma indefinida, por lo que apostar por tipos variables en la hipoteca puede ser un riesgo excesivo a medio y largo plazo.