Relevo en el Banco de España

Ya están en circulación las especulaciones sobre la identidad del próximo gobernador (o gobernadora)  del Banco de España, cuyo mandato comenzará en junio próximo, una vez finalice el de Luis María Linde, que en su día fue prolongado para que se ajustara a los seis años de vigencia, ya que la edad del actual gobernador le obligaba a dejar el puesto al cumplir los 70 años de edad y Linde  los alcanzó en mayo del año 2015, es decir, a mitad de su mandato estatutario.

Linde cumplirá los 73 años de edad en mayo próximo. Otro banquero, este del sector privado, que ronda los 70 es Francisco González,  presidente de BBVA, que los alcanzó en noviembre de 2014, lo significa que ahora va camino de los 74 años. Son dos casos de senectud es trance de  finalización y retiro.  El de Linde, que depende del Gobierno,  está a la vuelta de la esquina. El de González, que depende en realidad de su propia voluntad,  se alargará, en principio, hasta el año 2019, cuando cumple los 75 años de edad, aunque ya ha dicho que se irá para esa fecha y que el proceso sucesorio está en marcha.

El  nombre del relevo de Linde podría estar más o menos  en la mente de Luis de Guindos, pero el nuevo titular de Economía ya no está, ahora es Román  Escolano  (53 años de edad) el nuevo responsable de esta cartera ministerial. Y sus ideas sobre  el relevo en el regulador son de momento poco conocidas.

Dentro de unos días, a primeros de abril, Escolano tendrá que comparecer en el Congreso, ocasión en la que quizás deje entrever algunas de sus ideas para cubrir la  vacante al frente del banco público, así como la del número dos, ahora Javier Alonso, un técnico del Banco de España  en donde ha realizado casi toda su carrera profesional, con especial dedicación a la vertiente internacional.  Alonso está en el Banco de España desde finales del año 2016, es decir, acaba de cumplir  un año y unos pocos meses, con  el plazo fijo de su mandato hasta finales de junio de este año, de forma que se sincronizará con Linde. A partir de ahí, los dos altos cargos del banco  público iniciarán un mandato de seis años.

Lo que era tradición en la designación de ambos cargos era un sistema propio del bipartidismo, que ahora ya no está en vigor ya que no solo hay dos partidos dominantes sino tres o cuatro. Antes, uno de los dos cargos era responsabilidad del partido gobernante y el otro lo apuntaba el de la oposición, de forma que PP y PSOE se repartían las responsabilidades de proveer las dos plazas.

Ahora hay un tercer partido en  discordia, Ciudadanos,  que además aparece como el  líder en votos en las encuestas, de forma que habrá que contar con su opinión al respecto. Serán, por lo tanto, tres los que deberían intervenir en la designación del sucesor de Linde, teniendo además en cuenta que el actual subgobernador es en cierta medida neutral, dado su perfil técnico.  El relevo de Linde podría ser por lo tanto una buena oportunidad para reforzar el perfil técnico y profesional del futuro gobernador (o gobernadora) del Banco de España, a ser posible al margen de alineamientos partidistas.