Cambios en el liderazgo bancario

Los cinco mayores bancos del mundo por valor bursátil viven momentos de cambio. De los cinco más importantes, tres son estadounidenses (el mayor, JP Morgan Chase), uno chino y el quinto británico, aunque en su caso con raíces en Asia, como su propio nombre denota, el HSBC (Hong Kong Banking Corporation). El cambio que está en trance de consolidarse estos días  es el del líder del grupo y, por lo tanto, el líder mundial. El ICBC (Banco  Industrial y Comercial de China) ha dado alcance en valor de Bolsa al JP Morgan Chase. Ambos tienen un valor de mercado que ronda los 400.000 millones de dólares.

El club de los diez grandes  bancos mundiales es algo distinto, ya que la presencia de bancos chinos es más relevante, nada menos que cuatro, los mismos que tienen nacionalidad estadounidense. El top ten se  completa con el ya mencionado HSBC  británico  y con el mayor banco australiano.  A la postre, las dos grandes economías mundiales  cuentan con un claro predominio en cuanto a entidades financieras, lo que contribuye a  consolidar su liderazgo en la economía y en los mercados internacionales de capitales y de financiación.  Las dos grandes potencias económicas, Estados Unidos y China, se diferencian no obstante en el papel internacional de sus grandes  bancos, ya que frente a la amplia diversificación geográfica exterior de los bancos estadounidenses, los de nacionalidad china viven de momento más  recluidos en el espacio económico interno, aunque su presencia exterior va siendo cada vez más visible.

Para encontrar un banco español no hay que descender mucho, ya que hasta hace poco el Santander estaba en la plaza número trece, codeándose por lo tanto con los grandes bancos mundiales. Se puede decir que la representación de la banca española  en relación con el tamaño de la economía española es bastante satisfactoria. El segundo banco nacional, BBVA, se encuentra  algo por debajo del puesto treinta.

La privilegiada posición del Santander permite a España mantener una entidad  financiera  nacional  (incluso dos, si se añade el segundo banco doméstico, el BBVA)  por encima de bancos de otros países que son bastante más representativos en la escena económica mundial, como Francia, Italia  o Alemania. Alemania, por ejemplo, primera economía europea, tiene a su primer banco, el Deutsche,  por debajo del puesto 50 en el mundo, es decir, por debajo de los dos bancos españoles. El mayor banco italiano está en torno al 40 (Intesa Sanpaolo)  mientras Francia tiene  sus dos mayores bancos en los puestos 17 y 40.

La clasificación de los grandes bancos es bastante volátil, ya que hay al menos dos factores que condicionan  la capitalización de una entidad financiera, uno el valor de la divisa nacional de cada entidad, aunque las comparaciones se realizan generalmente en dólares, y otro es la fortaleza o debilidad de la Bolsa de cada país de origen de los bancos. En los últimos meses, estos dos vectores han cambiado bastante, ya que el dólar ha descendido en el último año en más de un 15% frente al euro y, por el contrario,  la cotización  bursátil de los bancos en Estados Unidos y en China ha subido con bastante fuerza, incidiendo estas dos características en su valoración a escala internacional.