Las exportaciones, ajenas al euro

A los exportadores españoles, como a los de toda la Eurozona, les preocupa este año la fortaleza de la divisa común ya que está entorpeciendo el flujo exportador. Aun así, las ventas españolas al exterior aumentaron en los siete primeros meses del año un 9%, lo que les ha permitido alcanzar niveles de récord histórico,  una marca que tiene por lo tanto el valor añadido de los altos niveles a los que cotiza la divisa europea frente a otras divisas de países competidores, como el dólar.

En todo caso, más del 52% de la exportación española está resguardado del impacto directo de la apreciación del euro ya que ese es el porcentaje de exportaciones destinado a los países de la zona euro que  comparten divisa con España. La zona euro está siendo además algo más expansiva que el resto del mundo, por lo que las exportaciones españolas se están  viendo afectadas por las dos influencias contrapuestas, fortaleza del euro en las exportaciones  a terceros países y fortaleza del crecimiento de la zona euro.

Este año, las exportaciones se están viendo beneficiadas por la mejora competitiva del sector industrial que ya se viene produciendo en los últimos años, ya que la industria española ha logrado llevar a cabo un ajuste de costes muy importante (sobre todo en el terreno salarial, aunque también en el financiero) al tiempo que en otros sectores se han producido mejoras en la  comercialización internacional, en especial en productos alimenticios, en los que además se ha dejado notar la influencia de buenas cosechas en algunos de los productos con mayor presencia en el exterior.

Estos buenos resultados de algunos de los principales renglones exportadores han logrado disimular en buena medida el debilitamiento de las exportaciones de coches, que es la principal industria exportadora del país. Diversas circunstancias atípicas han frenado el impulso de estas ventas al exterior sobre todo debido a la sustitución de algunos modelos en algunas plantas españolas, lo que ha repercutido en el número de unidades colocadas en los mercados internacionales. En teoría, y puesto que las cadenas de montaje españolas están  terminando con la renovación de una parte de la gama  de sus modelos, este ritmo exportador de la industria automotriz debería recuperarse en los próximos meses.

El  ritmo exportador, en todo caso, con un aumento del 9% en los siete primeros meses del año, ha permitido al sector industrial el mantenimiento e incluso la mejora del nivel de empleo. En el mes de julio, el ritmo exportador español ha experimentado no obstante un bajón, ya que  se situó bastante por debajo de la media de los meses anteriores y también por debajo del ritmo exportador del resto de los países europeos, tanto de la zona  euro como del conjunto de la UE.

La nota discordante del comercio exterior en estos primeros meses del año 2017 ha sido el incremento del déficit comercial, ya que a pesar del empuje de las exportaciones, las compras de productos al exterior, sobre todo a causa del componente energético, han aumentado con notable intensidad hasta superar la cifra de exportaciones y colocar a la balanza española en  déficit. Los precios de la energía han sido uno de los motivos de este empujón de las importaciones aunque también el fuerte crecimiento de la demanda interna, que tira al alza de los bienes importados  de consumo durader4o y los destinados a la inversión.