El equilibrio de la Seguridad Social

La recuperación del equilibrio en las cuentas de la Seguridad Social está  todavía algo lejana, pero en los últimos meses, gracias a la fuerte creación de empleo y de las altas en  el sistema, el  tremendo agujero que venían presentando estas cuentas se ha ido cerrando  de forma significativa. El dato más  positivo ha sido la superación de la barrera de los 35.000 millones de euros en la recaudación neta acumulada durante los cuatro primeros meses del año. Este año se han alcanzado en dicho cuatrimestre los ingresos netos más elevados  para un mismo periodo de cuatro meses desde el año 2008, cuando se superaron los 35.400 millones de euros.

No está previsto que el sistema deje de  recurrir al dinero del Fondo de Reserva de las Pensiones, que a finales del pasado año conservaba todavía poco más de 15.000 millones de euros después de consumir durante el año unos 20.000 millones de euros. Para el año 2017 no debería ser necesaria una cifra tan elevada de  recurso al Fondo como la del año 2016 aunque tampoco sería posible, dado el bajo importe al que han llegado las reservas.

Pero el dinero acumulado a finales del año 2016  podría ser similar,   o algo inferior solamente, a las necesidades  para completar el importe anual del pago de pensiones. Si a lo largo de los cuatro primeros meses del año el sistema se ha quedado  cerca del equilibrio, es de suponer que  en el conjunto del año 2017   esta situación  vaya  mejorando, sobre todo si, como se ha vaticinado estos días, los  ingresos procedentes de los nuevos afiliados a la Seguridad Social suben con fuerza en  los meses de la campaña veraniega, que se espera  con altas cifras de contratación. A la postre, el dinero del Fondo de Garantía que queda todavía podría servir para pagar las dos pagas extraordinarias de la Seguridad Social, que  han sido en estos últimos años el  importe aproximado al que ha sido necesario acudir para  completar el agujero del sistema.

Con estas cifras y con las suposiciones derivadas de una economía en la que el empleo está creciendo de forma sostenida, en torno a 450.000 nuevos puestos de trabajo cada año, el equilibrio en las cuentas de la Seguridad Social no parece tan lejano como se  presentía hace unos pocos meses todavía. La  recuperación de los ingresos ha sido muy fuerte en los últimos años a pesar de la proliferación de bonificaciones, que han  disminuido el  crecimiento potencial de los ingresos del sistema.  Desde la cota mínima de ingresos netos alcanzada en el primer cuatrimestre del año 2013 hasta este primer cuatrimestre de 2017, los ingresos han aumentado en  más de 3.200 millones de euros y la cifra podría ser extrapolable para el conjunto del año, lo que aportaría una dimensión nueva y menos dramática  a la situación financiera del sistema de pensiones.

 

Si se da por descontada una continuidad en el crecimiento económico, aunque a tasas algo más modestas, el año 2018 podría traer bajo el brazo una excelente noticia para los millones de españoles que   confían en la sostenibilidad financiera del sistema de protección social.  Para ello  es vital que la economía española no sufra percances de  cierta envergadura entre otras cosas porque en la reciente crisis hemos podido echar mano, hasta su total extinción,  de las  reservas del Fondo de Pensiones, pero a partir del año 2018 ya no habrá  reservas ni  caja de resistencia.