La Bolsa no ve riesgos políticos

El Ibex ya ha cruzado la barrera del 10% de ganancia acumulada en lo que va de año. Es la primera vez desde principios de diciembre del año 2015 en la que el índice más representativo de la Bolsa española cruza la marca de los 10.300 puntos. A lo largo del mes de marzo, el Ibex ha logrado nueve máximos anuales, lo que es una buena señal del optimismo que domina en los mercados. El balance de este primer trimestre del año no puede ser, por lo tanto, más positivo. Hace un año, el ambiente que dominaba en las Bolsas era de acentuado pesimismo.

Lo que ha sucedido en el año transcurrido está plagado de noticias ambivalentes, ya que la decisión británica de abandonar la UE no ha sido precisamente un buen estímulo para la economía, todo lo contrario. El cambio de presidente en Estados Unidos sigue generando conjeturas en las dos direcciones, la buena y la menos positiva, aunque Donald Trump apenas ha pasado de la fase declarativa y, en el plano económico, son más las promesas que las realidades. Con todo, las cifras de la economía mundial, que son a la hora de la verdad lo que cuenta, resultan a estas alturas del año 2017 más favorables que las de un año atrás, sobre todo porque el desfallecimiento de China no se ha producido a pesar de los vaticinios en esa dirección y porque la economía europea va recuperando lentamente el ritmo. Las economías emergentes también están registrando notables síntomas de recuperación al calor de la recuperación de los precios de las materias primas.

Lo que ha aumentado en estos últimos meses ha sido, en cambio, el cúmulo de incertidumbres políticas, en especial en Europa, en donde los procesos electorales en marcha son numerosos , con importantes focos de incertidumbre en Francia y en Alemania. El avance de los movimientos populistas, que de momento han sufrido un serio revés en Holanda, el único chequeo político que hemos atravesado, y con nota favorable, tiene por delante una consulta altamente vinculante para la supervivencia del euro, ya que lo que decidan los franceses tendrá hondas repercusiones para el futuro de la Unión, sobre todo si en el Gobierno de nuestro vecino del norte entran fuerzas políticas de corte conservador pero muy escoradas hacia la dispersión europeísta.

Los mercados, en todo caso, no parecen haberse tomado muy en serio los riesgos políticos que se barruntaban en la escena europea para estos primeros meses del año 2017, lo que ha `permitido que las Bolsas registren avances por encima de lo que se esperaba. Quizás se trate de un optimismo carente de fundamento ya que el cuadro político europeo que salga de las dos consultas electorales más importantes del año, la de Francia y la de Alemania, puede poner en serias dificultades la supervivencia del euro y de la propia Unión Monetaria, justo cuando se está negociando además la salida de los británicos.

Los tres frentes son susceptibles de cambiar el panorama político y por lo tanto económico en Europa. El hecho de que los inversores no hayan colocado cautelas para impedir que un desenlace negativo en alguno de estos procesos genere cambios económicos importantes es una demostración de confianza, pero no por ello deja de formar parte de las incertidumbres que jalonarán en lo económico el año 2017.