El olvido de las pensiones

No hay tregua en las cifras de la economía. El hecho de que el Gobierno esté en funciones y que la Cámara se encuentre en estado de interinidad no impide que la economía y la sociedad sigan su curso. Uno de los asuntos que ha salido a la luz este martes ha sido el creciente desequilibrio del sistema de la Seguridad Social, aunque en los últimos meses se haya mitigado en alguna medida debido al aumento del empleo.

Pero el sistema sigue presentando grandes pérdidas, es decir, un elevado déficit que no hace más que crecer porque las necesidades van en aumento. Las necesidades consisten básicamente en pagar cada mes la nómica de los pensionistas, que ya superan la cifra de 9,4 millones de personas, que en principio no producen nada pero reciben la justa recompensa de sus largos años de trabajo en forma de pensión. Este mes de septiembre, el número de pensionistas ha aumentado en un 1,2% sobre el mismo mes del pasado año. Y la pensión media ha subido en un 1,89%. En total, el sistema   de protección ha debido desembolsar 8.550 millones de euros, lo que significa un 3,1% más que hace un año.

Las cifras son las que son. El crecimiento del gasto mensual en pensiones a ritmo superior al 3% anual está llevando a la Seguridad Social a un déficit cada vez más difícil de soportar y que algún Gobierno deberá afrontar, mejor con urgencia que con calma. El hecho de que los gastos aumenten en un 3,1% y el pago a los pensi9onmistas lo haga en un 0,25% se explica porque hay más pensionistas y porque el gasto medio por persona sube como consecuencia de la mayor prestación que reciben los recién incorporados que la recibida por los que han causado baja en el sistema por fallecimiento.

Este efecto sustitución es el que se está reflejando en los costes y en el déficit crecientes del sistema de previsión social, asunto al que de momento no se le está dando la respuesta financiera adecuada. Es decir, una respuesta que permita ir hacia un equilibrio entre los gastos y los ingresos, equilibrio que ahora mismo no existe, lo que se traduce en importantes déficits. En los últimos años, la diferencia se ha estado cubriendo mediante retiradas de dinero del Fondo de Reserva de las Pensiones. Pero este fondo se está agotando. Posiblemente para finales del año 2017 en el Fondo de Reserva ya no quede dinero ni para abonar una de las pagas extraordinarias de los pensionistas, pagas que en los últimos años se han estado cubriendo precisamente con las derramas del citado Fondo.

La búsqueda de recursos para la Seguridad Social será, por lo tanto, una de las tareas prioritarias y urgentes a las que se deberá enfrentar el nuevo Gobierno que algún día tendrá España. Por lo que se está viendo en el desarrollo de los trabajos parlamentarios, este no parece ser un asunto urgente para los diputados, que ni siquiera lo han incluido en el orden del día del único Pleno del Congreso que se ha celebrado. Es más, en algunos momentos se ha hablado de la posibilidad de presentar una propuesta parlamentaria para proceder a un aumento de la cuantía de las pensiones superior al previsto por ley del 0,25%. Una medida que no haría más que agudizar el grave problema del desequilibrio de la Seguridad Social, a no ser que alguien presente alguna fórmula viable que permita   obtener recursos de forma urgente.