Daños colaterales de la crisis de VW

Los daños colaterales del escándalo de Volkswagen pueden tener algún reflejo en la actividad económica española, sobre todo por la vía de las exportaciones. Los perfiles de esta crisis son todavía muy difusos y es pronto para tener una idea aproximada del impacto económico que este asunto pueda tener en la multinacional alemana y en la propia Alemania, cuya industria puede sufrir las consecuencias negativas del descrédito provocado por este intento de engaño masivo a los consumidores. La industria del automóvil es uno de los pilares más importantes de la exportación germana. También el automóvil ocupa puesto destacado en la clasificación de los sectores económicos españoles más internacionalizados, ya que una parte muy sustancial de los coches que se producen en España está destinada a los mercados exteriores.

La exportación española es uno de los contribuyentes más importantes al crecimiento de la economía. Este año, la exportación total del país, con datos de los siete primeros meses del año, ha aumentado un 5,5% sobre el mismo periodo del año pasado. Es un ritmo bastante considerable, que está sacando provecho no sólo de las mejores condiciones de competitividad de la industria española sino de la mejoría de la demanda de importación que muestran algunos mercados internacionales, aunque también hay excepciones. La caída del valor del euro ha contribuido a hacer más competitivas las ventas españolas al exterior en todos los sectores.

Los mercados de exportación para el sector del automóvil se han ido diversificando en los últimos años, de forma que la industria española exporta ya a países de Asia y a Estados Unidos. El 65% de la exportación total española va destinada a los mercados de la Unión Europea, una proporción que resulta similar en el caso del sector del automóvil. En los últimos meses, el ritmo de crecimiento del comercio mundial se ha atenuado, en parte por la menor demanda de materias primas por parte de China, por la caída de la capacidad de compra de algunos países muy dependientes de los ingresos petrolíferos (que han descendido de forma espectacular) y por la crisis que viven algunas economías emergentes como Brasil. Todos estos factores han influido en un menor dinamismo del comercio mundial, que de momento no se ha trasladado a España, pero que posiblemente termine pasándonos factura, según algunos analistas.

En este contexto, la crisis de Volkswagen puede influir de forma negativa y provocar algo más de debilidad en las exportaciones españoles del sector del automóvil. España tiene varias plantas de Volkswagen con alta capacidad de producción en Cataluña y en Navarra y todas las factorías de la compañía alemana exportan proporciones importantes de los coches que producen. De la lista de vehículos afectados por el escándalo, las plantas españolas parecen ser bastante dependientes. Los percances de Volkswagen no son, por lo tanto, una buena noticia para la economía española y para la vertiente exportadora en particular. Si el potencial exportador resulta dañado, la economía española perderá fuerza en uno de sus motores de crecimiento, lo que podría desdibujar las positivas expectativas que se contemplaban no sólo para el crecimiento económico este año sino el siguiente.