Vuelve la calma a los mercados

Grecia ha pasado el corte y gana tiempo. Cuatro meses más de tiras y aflojas con la troika, eso que ahora se llama “las instituciones” para no molestar a los dirigentes del pequeño país, con la finalidad de convertir a la economía griega en un socio solvente de la zona euro. El visto bueno provisional que la troika ha concedido a Grecia, a cambio de algunos compromisos por parte del Gobierno de este país, para permitirle seguir recibiendo dinero en plan prácticamente de supervivencia, ha facilitado una vuelta a la normalidad, aunque sea sólo aparente, en amplios ámbitos del mundo económico y sobre todo político.

Los mercados han recobrado cierto optimismo y los países más sensibles al contagio, España en particular, han respirado tranquilos. No habría que fiarse mucho de las apariencias, ya que el carácter tormentoso de las relaciones de Grecia con la UE es cosa que va para largo, de forma que las incertidumbres sobre el futuro del euro pueden regresar en cualquier momento. Convertir a Grecia en una economía competitiva y capaz de valerse por sus propios medios es asunto que parece bastante complejo, dada la endeble estructura económica de este país, que aspira a un nivel de vida homologable con el de sus socios europeos.

Que España es el país más vulnerable de la zona euro a la crisis griega ha quedado patente estos días, en especial este martes: el Ibex 35 ha logrado superar por primera vez en varios meses la barrera de los 11.000 puntos, la prima de riesgo ha vuelto a situarse en los 100 puntos básicos como posible prólogo a un descenso mayor en los próximos días, en los que puede caer por debajo de los 100 puntos básicos , en fin la subasta de Letras del Tesoro, la deuda a corto plazo del Estado español, ha permitido al emisor público captar dinero a unos tipos de interés prácticamente nulos. El papel público español aún no se emite a tipos negativos, como en algunos países europeos de primer nivel de solvencia (Alemania sobre todo), pero se ha ido acercando al minimalismo más literal, ya que el tipo medio de interés de las Letras a 3 meses de plazo ha sido del 0,001% este martes, el más bajo de la historia y a un paso de entrar en terreno negativo.

De no haber sido por la crisis griega, España estaría emitiendo Deuda Pública a tipos posiblemente negativos desde hace unas cuantas semanas. Con todo, el nivel de endeudamiento español, por mucho que salga a coste cero (en el cortísimo plazo como es el de las Letras a 3 meses), sigue ahí, frenando las posibilidades de un crecimiento más sólido y acelerado de la economía española, ya que la deuda total de las Administraciones Públicas representa casi el 100% del PIB, frente a algo menos del 40% que representaba en el inicio de la crisis económica, allá por el año 2008. La deuda se mantuvo en torno al 40% del PIB hasta el año 2011, que es cuando comenzó a dispararse hasta más que duplicarse en el año 2014. España necesita cuanto antes recorrer el camino de vuelta hacia un nivel de deuda más sostenible, que normalmente se considera por debajo del 60%y y, en todo caso, es el que se debe destinar únicamente a financiar inversiones, no gastos corrientes, como ha sucedido en los últimos años.