Los bancos hacen balance

Bankinter ha tomado el relevo del integrado Banesto como primer banco en anunciar sus resultados anuales, ya que el banco ahora integrado en el Santander solía anticiparse a sus colegas para dar una primera versión del año bancario. Este miércoles saldremos de dudas, aunque las estimaciones adelantadas por los diversos estudiosos de los balances de las empresas cotizadas suelen ser bastante precisos. Bankinter, según las diversas estimaciones, habrá multiplicado por dos su beneficio el año pasado, un año en el que el banco ha sido el segundo valor más alcista de la Bolsa española y el segundo banco más revalorizado entre la banca europea durante el pasado ejercicio. El anticipo de Bankinter, que sigue siendo un caso aislado en la banca española, no será sin embargo muy representativo.

Gran parte del mérito de Bankinter reside en su buen control del riesgo, como se refleja en la tasa de morosidad o porcentaje de créditos de difícil recuperación en relación con la cartera total de crédito, que hace unos meses se situaba en este banco en torno al 5%. O sea, menos de la mitad que el conjunto del sector. En materia de solvencia, la capitalización de la entidad es una de las más elevadas entre los bancos españoles que serán analizados dentro de unos meses por la Autoridad Bancaria Europea.

Las cuentas de Bankinter no serán, por todo ello, más que un tibio anticipo de lo que vendrá después con la presentación de las demás entidades, ya que los platos fuertes serán los resultados del Santander y de BBVA, previstos para la semana siguiente, los días 30 y 31. Y después vendrán las cuentas de La Caixa (el banco que más presencia tiene en el mercado minorista español) y de los bancos de tipo medio, algunos de ellos procedentes de cajas ya desaparecidas. Es en este último segmento en el que, a pesar de los grandes avances registrado en materia de saneamiento, la debilidad del sector bancario español está aún presente ya que estas entidades salen de una etapa de fuertes recortes del beneficio, obligadas por las autoridades para sanear sus balances.

En los grandes bancos, los resultados finales se presentan llenos de excepciones debido a los diversos resultados extras que lucirán sus cuentas. Algunos de estos extraordinarios han sido forzados por el cumplimiento de la nueva normativa de Basilea y por la presentación de un buen aspecto de cara a los test de finales de este año, todo lo cual ha llevado a los bancos españoles a vender activos para hacer liquidez y reducir inversiones en participaciones en otras empresas, que en la nueva normativa bancaria es un asunto que está penalizado. Algunas de estas ventas de activos han arrojado pérdidas, que ahora saldrán a relucir con motivo de la presentación del balance y de la cuenta de resultados anuales. En suma, las cuentas de resultados habrán de ser observadas con cautela y con especial atención en las líneas intermedias, tanto en el caso de los dos grandes bancos como en el conjunto del sector.

Una de las partidas más relevantes, además del crecimiento del margen financiero (es decir, la diferencia entre ingresos por créditos y pago por depósitos), que parece haber flojeado bastante, será el peso de los créditos enfermos, que a nivel global se ha disparado ya hasta zonas del 13%, un máximo histórico. Las sucesivas purgas de créditos realizadas en los últimos meses han contribuido a poner cada vez más al día la autenticidad de estas partidas, por lo que los niveles actuales de morosidad son ya bastante representativos. Pero, por ello, muy elevados. Y nada indica que vayan a caer en los próximos meses, ya que la debilidad de la economía se traduce en importantes incumplimientos de las obligaciones de amortización de créditos tanto por empresas como por parte de las familias. La crisis bancaria, a pesar de que las entidades han registrado importantes avances en su saneamiento, está bastante lejos de haber cerrado el ciclo.

Mientras persista la debilidad del crecimiento económico y la alta tasa de paro, difícilmente van a mejorar los balances bancarios y las cuentas de resultados del sector. Ni siquiera está claro que el sector haya tocado fondo.