Inversión extranjera camino de récord

La entrada de capital extranjero en España puede batir este año su récord histórico, alcanzando los 40.000 millones de euros. Lo ha pronosticado una compañía de consultoría, Deloitte, que cuenta con impresiones de primera mano de muchos inversores internacionales. Se trata de inversión directa, la que se destina a crear empresas o a comprar algunas ya existentes y no a labores especulativas, como caracteriza una buena parte de la que ha entrado en los últimos meses. La inversión extranjera en España tiene un peso en el nivel de empleo similar al del sector turístico y se estima que tiene acumulados unos 463.500 millones de euros, es decir casi el 50% del PIB español.

Es llamativo el hecho de que la confianza en el futuro a medio plazo de la economía española tenga mucho más arraigo fuera de España que en el interior del país, pero así está siendo. Puede llegar a suceder que, bajo el impulso de la inversión extranjera, el contagio acabe por involucrar a los emprendedores españoles, aunque ya se están percibiendo signos premonitorios en las inversiones de bienes de equipo, cuyos indicadores anticipan una evolución claramente alcista. En todo caso, las reiteradas declaraciones de dirigentes internacionales y de organismos supranacionales como el FMI valorando muy positivamente el rumbo que está empezando a tomar de unos meses para acá la economía española son una caja de resonancia de impacto muy positivo a la hora de configurar y adoptar decisiones de inversión. Es una lástima que la proyección exterior de España no haya sido hasta fecha reciente una prioridad.

El optimismo que se ha instalado en el país y sobre todo fuera de nuestras fronteras sobre las posibilidades de la economía española está generando algunas revisiones al alza en los pronósticos de crecimiento del PIB, que pueden conducir a una revisión, en fecha excesivamente temprana, del objetivo oficial de crecimiento, que fue fijado en el 0,7% en septiembre del pasado año.

Ya se habla de elevar esta previsión. De hecho, uno de cada tres servicios de estudios privados y públicos, en una recopilación de previsiones que reúne Funcas (la Fundación de las cajas de ahorros), ya apunta a una previsión de crecimiento del PIB para este año 2014 del 1,0% o superior. El consenso se mantiene en el 0,9%. Las estimaciones para el año 2013 han sido revisadas esta misma semana, de forma que el 1,3% de caída se ha quedado en el 1,2% de retroceso en el conjunto del año 2013, lo que proporciona un argumento de partida favorable para incrementar la previsión del año 2014.

La inversión extranjera ha comenzado a entrar de forma significativa desde esta pasada primavera, aunque el tipo de inversión que ha tomado las primeras posiciones no es precisamente para entusiasmar, ya que se ha dirigido a actividades en ocasiones especulativas, como la compra de activos deteriorados durante la crisis, con la pretensión de venderlos en cuanto pase un poco de tiempo, con la consiguiente plusvalía. También han entrado otras inversiones más comprometidas, tanto en el sector financiero como en actividades industriales.

En los sectores que tradicionalmente dan cabida a los mayores volúmenes de inversión extranjera (el sector manufacturero y en particular la industria del automóvil), las entradas de capitales están fluyendo desde hace meses con bastante intensidad, con inversiones del orden de los 3.000 millones de euros el pasado año y con nuevos proyectos para este año, que mantendrán también bastante alto el nivel de inversión en este tipo de actividades, en las que el empleo se está fortaleciendo. Además, al ser muchas de ellas industrias de síntesis, las inversiones en estas plantas generan efectos multiplicadores en otras áreas de actividad. En lo poco que llevamos de año, General Motors y Mercedes ya han anunciado nuevas inversiones en este terreno. Si se alcanzan los 40.000 millones que pronostican algunos analistas, indudablemente la economía española contará este año con una base bastante sólida desde la que abordar la principal tarea que tenemos por delante, la de crear empleo y reducir la tasa de paro.