La deuda aprieta cada vez más

El aumento de la deuda española, en especial de la deuda del Estado, será uno de los asuntos que merecerá en el año que comienza una especial atención ya que la elevada cuantía del déficit público y el importante volumen de deuda pública ya acumulada ponen en tensión los circuitos de financiación. España va a tener que pedir en los mercados de capitales más dinero que nunca para financiar la cuantiosa deuda acumulada, una deuda que ya roza el equivalente al valor de la producción anual de la economía, es decir, del PIB. El coste estimado para el conjunto del ejercicio ronda los 36.600 millones de euros, más de la mitad de lo que ingresa España en concepto de turismo, una de nuestras principales fuentes de riqueza.

El esfuerzo relativo es bastante considerable ya que en Europa hay algunos países de mayor dimensión y bastantes más recursos (y mucha más población) y que sin embargo tienen menos deudas que nosotros. Un caso posiblemente ejemplar es el de Alemania, que hace años afrontó la costosísima reunificación del país y tensó al máximo sus finanzas públicas. Pero a lo largo de los años, e incluso con la dura crisis económica de por medio, Alemania ha ido ajustando sus deudas de tal forma que en el año 2014 va a tener que emitir tan sólo 205.000 millones de euros, cifra sensiblemente inferior a los 243.900 millones de euros que tendrá que emitir el Estado español para hacer frente a sus necesidades financieras del ejercicio. En el caso de Alemania, es la cifra de emisión más baja desde antes de la crisis, en el año 2007.

Alemania emitirá un 17% menos deuda este año que en el año 2013 mientras el importe de las necesidades de financiación españolas será un 5% superior. Esta diferencia en el volumen total de emisión es uno de los motivos (no el único) por los que los inversores exigen mayor precio a las emisiones españolas que a las alemanas. Alemania se ha estado financiando a coste prácticamente cero en los últimos meses en una buena porción de sus emisiones de deuda mientras el coste medio español ha superado, en algunos tipos de deuda, el 4%.

El año que empieza exigiría a los españoles trabajar todo el año, los doce meses, para pagar esta impresionante deuda si se amortizara de una sola vez. Como hay mercados de capitales en los que los Estados, al igual que las empresas, se pueden financiar, pidiendo prestado el dinero a plazos de diversa duración, la devolución de esa ingente deuda se puede alargar y realizar de forma algo más cómoda. Aunque no mucho más.

En los primeros meses del año iniciado, España tendrá que afrontar ya un duro calendario de amortizaciones. Este año vencen unos 150.000 millones de euros en el conjunto del ejercicio, es decir, alrededor del 15% de toda la deuda. Pero en los cuatro primeros meses se concentran algo más de 80.000 millones de euros, en especial en enero y en abril, dos meses en los que vencen 25.000 millones de euros en cada uno de ellos. Habrá este año cuatro meses con amortizaciones por encima de los 25.000 millones de euros, los dos ya mencionados más los de julio y octubre.

El comienzo del año no parece, a pesar de todo, complicado para el Tesoro, ya que la presión a la baja en los tipos de interés se mantiene. Este martes, el tipo a 10 años (el más representativo para las emisiones a medio y largo plazo, ya que sirve de referencia a la mayoría) ha bajado por debajo del 4%, cosa que apenas había logrado en los últimos años más que de forma esporádica. El diferencial de tipos con Alemania se ha situado casi al borde de los 200 puntos básicos y hay algunos expertos que aseguran que este año veremos diferenciales de tipos con Alemania por debajo de los dos puntos de interés.