Los beneficios de la exportación

El impacto de la fuerte subida de las exportaciones españolas durante la primera mitad del año ha mejorado de forma apreciable la percepción que los analistas tienen de la economía española y de las posibilidades inmediatas de recuperación. Una de las  primeras valoraciones positivas será posiblemente el mantenimiento de las calificaciones por las agencias de ráting, que buscan desde hace meses los resquicios  por los que se puede debilitar la economía española.

El aumento de la exportación está respondiendo a una mayor actividad  económica en Europa pero también al hecho de que las economías emergentes han mantenido un buen ritmo de crecimiento en la primera mitad del año,  asunto que plantea algunas dudas sobre la continuidad  de las ventas españolas en estos mercados  durante los próximos meses debido a una menor actividad económica y a la adopción de medidas defensivas para frenar el déficit exterior en algunos países de nivel medio. En todo caso, la actividad de la economía europea en la segunda mitad del año 2013 se vaticina creciente, por lo que el deterioro de  algunos mercados emergentes  puede resultar compensado por los que son indudablemente  nuestros principales mercados, los europeos.

Al comparar el crecimiento de las exportaciones españolas con el que muestran otras economías de la Eurozona se constatan rasgos de vitalidad en la economía de nuestro país que han causado una favorable sorpresa entre los analistas, a pesar de que el 65% del total exportado se concentra en cuatro grandes sectores económicos.

En tres de estos cuatro sectores (bienes de equipo, automóviles y productos químicos), la actividad manufacturera ha desempeñado un considerable papel, lo que significa que la industria española es bastante competitiva a nivel internacional, tanto si las exportaciones se realizan a otros mercados de al UE  como si van destinados al resto del mundo, en donde los productos españoles tienen que competir con los rivales europeos y los de  otras latitudes. Una buena parte del sector industrial se está beneficiando del mantenimiento del empleo gracias a este énfasis exportador y ya son perceptibles algunos sectores en los que  se está incrementando la contratación.

Por lo tanto, la exportación española está reflejando una más que aceptable capacidad para ajustar los costes  de los productos a pautas competitivas. Las exportaciones en general han aumentado durante esta primera mitad del año 2013  en un 8%, pero en algunos sectores o tipos de productos, el crecimiento ha sido bastante superior. Hay quienes han querido ver en esta excelente capacidad competitiva un impacto positivo de la reciente reforma laboral, que ha permitido a las empresas ajustar sus costes con mayor eficacia que en el pasado.

De los cuatro sectores más dinámicos exportando, está también el alimenticio, con un 15%  de peso sobre el total, porcentaje muy similar a las exportaciones de automóviles. A pesar de la masiva exportación de coches desde las plantas españolas, los  alimentos siguen ocupando un puesto destacado  en el catálogo de productos españoles que circulan por el mundo.

La dinámica exportadora no se ha visto frenada, como podría suceder en algunos casos, por la pertenencia de España a una zona con una divisa razonablemente fuerte. Es decir, el empujón alcista de las exportaciones en estos últimos meses no refleja los beneficios colaterales de una devaluación del tipo de cambio, como sucedía en el pasado. La divisa, el euro,  no ha sido en estos meses un impedimento para mantener una alta tensión exportadora hacia los países de fuera de la zona euro, que absorben casi un 40% de nuestras ventas a los mercados exteriores.  Mérito aún mayor si se tiene en cuenta que algunas economías se han embarcado últimamente en estrategias defensivas de tipo de cambio débil para exportar sus crisis al resto del mundo.