El gasto en pensiones, cifras para pensar

Desde enero del año en curso, la Seguridad Social tiene que atender a 9 millones de pensionistas. En enero se superó por primera vez la barrera de los 9 millones. En el año 2005 se había rebasado la de los 8 millones de pensionistas. De los 9 millones actuales, 5,44 millones perciben pensión por jubilación y cerca de un millón (935.451 el primero de junio) perciben pensión por incapacidad permanente, lo que representa el 10% del total de los pensionistas o cerca del 20% de los jubilados. El resto de las pensiones se distribuyen entre las de viudedad (2,33 millones de viudas), orfandad y favor de familiares, con cifras sensiblemente menores estas dos últimas.

Un vistazo a las cifras básicas de la Seguridad Social, tomando como referencia las de primero de junio que ha dado a conocer esta semana el Ministerio de Empleo, ofrece algunos rasgos que resultan bastante llamativos en el estado actual de nuestro sistema de previsión público y su evolución reciente desde el lado de los gastos.

* La cifra de jubilados está aumentando a un ritmo del 2% anual en los últimos tiempos, de forma que ha pasado de 4,6 millones en el año 2003 a los 5,44 millones de junio de este año Los pensionistas totales han pasado de 7,85 millones en el año 2003 a los 9,06 millones en junio. De los diversos tipos de pensiones, las de incapacidad permanente han aumentado en unas 130.000 en diez años, aunque desde principios del año 2013 están en trance de caída, hecho que responde a un mayor rigor en la consideración de la incapacidad permanente. Por el contrario, las pensiones de orfandad se están disparando y las perciben ya más de 304.000 personas, con crecimientos anuales en el número de beneficiarios superiores al 7% en los últimos meses. ¿Por qué aumentan tan espectacularmente los beneficiarios de pensiones de orfandad, en especial desde enero del año 2012? La edad límite para percibir esta pensión ha aumentado hasta los 25 años desde que se adoptó este cambio en el año 2011.

* El presupuesto total de las pensiones casi se ha duplicado en los diez últimos años, pasando de un coste mensual de 4.318 millones de media mensual en el año 2003 a los 7.756 millones de junio.

* El coste global de las pensiones de jubilación, el más cuantioso del sistema, ha pasado de 2.884 millones de euros mensuales en el año 2003 a los 5.332 millones de euros en junio de este año. Es decir, el coste medio mensual de los jubilados españoles casi se ha duplicado en estos diez años. En lo que llevamos del año 2013 su ritmo de crecimiento medio está en torno al 6% en tasa anual de variación. O sea, el coste de los jubilados españoles es en junio de este año un 6,1% más alto que en junio del año pasado, aumento que no se explica por una revalorización del importe de las pensiones sino por el doble efecto de un aumento en el número de pensionistas del 2,5% y un incremento del 3,5% en la pensión media de jubilación.

* Este aumento de la pensión media es consecuencia del ya conocido efecto de sustitución, es decir, los españoles que se incorporan al sistema como nuevos jubilados entran con una pensión media muy superior a la de los pensionistas que fallecen y dejan de cobrar. La pensión media de acceso al sistema para el régimen general está en 1.402 euros y la media del total del sistema es de 1.264 euros (datos de mayo) frente a la pensión media del conjunto del sistema (es decir, el conjunto de los 9 millones de jubilados) que es en la actualidad de 856 euros por pensionista. La diferencia entre la pensión de los que llegan a la de los que causan baja se mantendrá más o menos constante en los próximos años, por lo que el aumento del coste de las pensiones en tasas anuales superiores al 5% e incluso al 6% parece garantizado a largo plazo, incluso si los futuros Gobiernos deciden mantener sin actualización el pago de la pensión para los beneficiarios actuales.

* En la práctica, el sistema tendrá que afrontar costes crecientes de notable envergadura, que en los últimos diez años no han bajado nunca del 5% anual, llegando en algunos momentos (año 2008) a crecer a ritmos del 9,3% (en este caso, con una revalorización de las pensiones como factor añadido). En el año 2005, la nómina total de las pensiones aumentó un 8,4%, también por el múltiple efecto acelerador de más pensionistas, más caros y actualización del importe de la pensión por efecto de la repercusión inflacionaria.

Las cifras de gasto son una parte del problema, quizás la más dramática, ya que nos llevan, en ausencia de medidas, a un horizonte, por desgracia no muy lejano, en el que el problema puede llegar a ser ingobernable. No es de extrañar que en la vida pública y en las altas esferas, el asunto de las pensiones y su viabilidad haya tomado carácter de urgencia nacional.