Los tipos de interés, en mínimos

Está a punto de arrancar el año 2013 y desde que se inició la crisis económica no habíamos tenido tipos de interés tan bajos. Hay que remontarse más años aún hacia atrás para encontrar tipos de interés del mismo calibre e incluso cabe señalar que algunos de los tipos que se manejan habitualmente, incluso los que atañen a los particulares y a las economías domésticas, no tienen parangón en la Historia reciente de la economía mundial ni de la española.

Es el caso del Euribor, un tipo de interés de referencia que cierra el año dentro de unos días con su nivel más bajo desde que se conoce este tipo de coste financiero, en torno al 0,5%, es decir, muy por debajo de la tasa de inflación. Los compradores de pisos con hipoteca se están financiando en la actualidad a coste muy inferior a la tasa de inflación y muy por debajo también del aumento salarial medio que se registra en los convenios. Como recordatorio sirva decir que en el mes de octubre del año 2008, punto de arranque de la crisis financiera y económica, el Euribor se movía en torno al 5,5%. Ha llovido bastante desde entonces y la caída en picado de los costes financieros no ha logrado aliviar la pesada carga hipotecaria que soportan muchas familias españolas ya que no han podido afrontar la devolución del principal. Resulta difícil imaginar lo que habría sucedido si la crisis inmobiliaria se hubiera producido en una etapa de tipos de interés normales.

El Euribor sirve en el mercado español para establecer el tipo final al que se pueden contratar las hipotecas, es decir, la compra de inmuebles. Si la crisis inmobiliaria persiste y se mantiene no es, desde luego, por culpa del coste de la financiación. Más bien podría decirse que si algún mal ha hecho la financiación tan barata a la económica es el que se deriva de haber empujado a muchos ciudadanos a comprar viviendas cuando lo suyo habría sido posiblemente el alquiler. No se habría generado, a la postre, la enorme burbuja inmobiliaria, que tantos problemas ha creado al sector financiero y al conjunto de la economía.

El hecho de que entremos en el año 2013 con tipos de interés mínimos históricos tendrá de nuevo consecuencias importantes para la economía y para el manejo de las economías domésticas y de los mercados. Estamos en una fase de grandes facilidades para la financiación, lo que tendría que traducirse en la posibilidad más cercana de recuperación de la economía ante el escaso coste del capital para la inversión.

 

Los bancos centrales mantienen sus estrategias de apoyo generoso a la liquidez de las economías y a los tipos bajos para ver si así despierta el espíritu emprendedor y empresarial. Es posible que la actual fase de tipos bajos se mantenga en las grandes economías a lo largo de todo el año 2013 e incluso hasta bien avanzado el año 2014. La Reserva Federal de Estados Unidos así lo ha dejado entrever. Europa está falta de estímulos económicos y seguirá por esta senda con casi toda seguridad e incluso cabe esperar que estrene pronto el año 2013 con una nueva rebaja de los ya bastante modestos tipos de interés.

 

¿Es el momento apropiado para asumir riesgos? Las perspectivas bursátiles son bastante optimistas a juzgar por lo que afirman los analistas financieros y que mejor conocen el mercado de renta variable. No hay que perder de vista que en la Bolsa se puede vivir actualmente con rentabilidades superiores al 6% y al 8% en un elevado número de compañías, solo con aprovechar las ganancias vía dividendo. Hace pocos días, un analista británico decía que la Bolsa española presenta ahora mismo unas cifras que pueden ser consideradas como la “oportunidad del siglo”. La Bolsa española ha estado casi todo el año en rojo, con pérdidas, y se dispone a cerrar el año 2012 cerca del equilibrio o con variación de escasa cuantía, quizás todavía a la baja, aunque puede dar la sorpresa en los dos últimos días del año.