La cara buena del Ibex 35

Uno de estos días, dependiendo de la errática evolución de la Bolsa, Inditex se habrá situado en la cúspide del Ibex 35. Con algo más de 43.000 millones de euros de valor en Bolsa al cierre de este lunes, la compañía con sede en Galicia, dedicada al comercio textil y con implantación global (más de 80 países en  todos los continentes y sólo un 25% de sus ventas en España, su mercado de origen) es la empresa de mayor valor del mercado español. Inditex  se está convirtiendo por méritos propios en el premio de consolación de la economía española, en el único hombro en el que  apoyarnos para deplorar nuestras desgracias.  Mientras la economía española parece hundirse cada día un poco más, Inditex va viento en popa, con 110.000  empleados en todo el mundo, 5.500 tiendas en los cuatro rincones de la Tierra y casi 10.000 nuevos puestos de trabajo creados  durante el último ejercicio. Todo un lujo de empresa. Y española.

La permanencia de Inditex al frente de la clasificación de las grandes compañías  cotizadas en el mercado español posiblemente no aguantará mucho, ya que los dos damnificados son  el Grupo Santander, al que ya superó en abril pasado en valor de Bolsa, y Telefónica, que se está peleando estos días por la primogenitura del mercado de valores en España con la compañía fundada no hace tantos años por Amancio Ortega. Se rompe de manera posiblemente provisional esa  tradición de los últimos años, cuando Telefónica y los dos grandes bancos, a los que se unía de vez en cuando Repsol, representaban más o menos dos tercios del valor de la Bolsa española.

Pero sea esporádico o cosa de unos días, Inditex ya forma parte del grupo de cabeza del Ibex 35, del núcleo duro de la economía española. Su valor   bursátil es similar al de BBVA y Repsol juntos. Una de las particularidades de este nuevo gigante de la economía, entre muchas más, es el hecho de que cuenta todavía con un control muy mayoritario de su capital por parte de un núcleo  familiar y de su entorno.

Hay que bajar muchos peldaños en la escala del Ibex para encontrar un caso similar. Grifols, la empresa catalana de productos farmacéuticos y hospitalarios,  que ya tiene gran parte de sus actividades fuera de España,  pertenece a ese grupo de compañías españolas cotizadas, aunque con un valor netamente inferior al de Inditex, si bien ambas se encuentran entre la media docena de empresas que este año llevan una trayectoria bursátil que nada tiene que ver con el resto de las empresas cotizadas. Técnicas Reunidas, que se ha convertido en una de las grandes ingenierías del mundo, ha entrado también a formar parte de ese selecto grupo de empresas, el otro Ibex, que  no se está viendo arrastrado este año por la vorágine de la deuda soberana ni por las inclemencias de la economía  española.

El Ibex 35 en conjunto pierde a estas alturas del año un 25,27% mientras Grifols gana más de un 44%, Inditex en torno al 10% y Técnicas Reunidas, otra empresa con un fuerte control del capital  por parte de un grupo familiar, mejora también en torno al 10%. Son tres de las empresas con más brillante trayectoria este año en la Bolsa y el hecho de que se trate de empresas de control familiar puede que sea casual, pero no lo es tanto el hecho de que el grueso de su actividad se realice en los mercados internacionales, más allá de nuestras fronteras. De no ser por estas tres compañías, la caída del Ibex 35 sería este año bastante superior.

En las tres empresas hay muchos más factores en común. Uno de ellos es su juventud, ya que la más antigua apenas data de loa años 70, aunque Grifols fue fundada en el año 1940. Otro en su elevada capacidad innovadora. Su escasa o casi nula relación con el sector público, salvo contadas excepciones, es uno  de los rasgos dominantes también en este grupo selecto de empresas.  También su crecimiento, auténticamente explosivo en algunos casos, como en el de Grifols, líder desde hace unos meses en el mercado de hemoderivados de Estados Unidos o el de Inditex, que  está ya abriendo a un ritmo de más de una tienda diaria en los más diversos rincones del mundo, incluyendo su ambiciosa expansión en China. Este trío de ases sirve hoy por hoy de contrapunto a la “vieja economía”  que parece dominar  todavía en España. De momento hay candidatos `para el relevo.