El problema sigue en las Autonomías

Las peores expectativas se han confirmado en relación con el déficit público total español, un 8,51% del PIB frente al 6,0% comprometido y frente al 9,3% del año anterior. No sólo se confirma el incumplimiento del objetivo sino que la corrección del déficit respecto al año anterior, el de 2010, ha sido muy escasa, lo que pone de relieve una preocupante resistencia, sobre todo en las Comunidades Autónomas, para domesticar el gasto público. En los dos últimos ejercicios, el déficit atribuible a las Autonomías ha sido del 2,94% del PIB en cada uno de los dos años. El cáncer del gasto público español se encuentra por lo tanto en la España autonómica, en esa parcela del poder que administran las autoridades regionales, con una falta de sentido del equilibrio que está poniendo en serio peligro al conjunto de la economía española.

Los malos datos del desequilibrio presupuestario se completan con un panorama regional en el que hay sensibles diferencias entre unos y otros. Los “campeones” del descalabro en las cifras son principalmente Castilla-La Mancha (7,3% de déficit sobre el PIB), Extremadura, Murcia y Canarias (las tres por encima del 4%) y Valencia, Cataluña, Andalucía y Asturias (las cuatro cerca del 4% o claramente por encima del 3%). Estos tres grupos de Autonomías se han desviado claramente de la senda de objetivos, que era el 1,3% del PIB. Sólo Madrid se ha quedado por debajo, con un 1,1% del PIB, y es por lo tanto la única Autonomía que ha cumplido con los objetivos. En terrenos intermedios, pero siempre en calidad de incumplidores, se encuentra el resto de las entidades regionales (Navarra, Rioja, Cantabria, Galicia y el resto). Estas cuatro mencionadas están por encima del 2% del PIB y su grado de incumplimiento es por lo tanto de carácter leve.

Este ejercicio era el último en el que las autoridades autonómicas de la fase anterior gobernaban con arreglo a los resultados electorales anteriores. Ahora, desde mayo del año 2011, los resultados electorales han provocado un vuelco casi total en el mapa autonómico, de forma que serán nuevos gobernantes los que asuman la responsabilidad plena, con ejercicio completo, de las cifras del año 2012. En el año 2011, esta responsabilidad era compartida, de modo que cabe atribuirla mayormente a los gobiernos salientes. En este mapa autonómico falta Andalucía, en puertas de celebrar sus elecciones autonómicas en las que previsiblemente el color del Gobierno también va a experimentar un cambio, con la posible llegada del PP a la dirección de la Junta.

La papeleta a la que se enfrenta el Gobierno Central, cuyos objetivos de déficit (4,8% sobre el PIB, que al final se ha ido hasta el 5,10%) tampoco se han cumplido aunque por un margen menor que en la mayor parte de las Autonomías, es la de corregir las previsiones presupuestarias ya que para el año 2012 ya iniciado tenemos establecido un 4,4% de déficit sobre el PIB como límite máximo. Las nuevas autoridades han realizado ya algunos ajustes en forma de recortes que sin embargo, no serán suficientes para culminar con éxito la tarea de ajuste a los objetivos. Hay una exigencia adicional de unos 27.000 millones de euros para llegar a los objetivos iniciales del 4,4%, cantidad que puede generarse por una mezcla de recortes de gastos e incrementos de impuestos o solamente de una de estas dos partidas.

Está la hipótesis de una renegociación con Bruselas del objetivo, de forma que sea suavizado para tolerar un mayor nivel de déficit, quizás hasta la zona del 5,5% o incluso del 6%, lo que reduciría las necesidades de recorte de gastos o aumento de ingresos o ambos a la vez hasta la mitad, entre 10.000 y 15.000 millones de euros. Las nuevas ideas que se manejan en Bruselas, sobre todo después del caso griego, parecen empujar a una cierta tolerancia, para permitir que España instrumente una política de crecimiento que permita alcanzar los objetivos en el año 2013 sin la presión de tener que forzar las cifras en la etapa intermedia de finales del año 2012, máxima si se tiene en cuenta que esta año va a ser casi un ejercicio completamente perdido debido a la recesión en la que ha entrado la economía española en estos primeros meses del año 2012. Sin la benevolencia de nuestros socios comunitarios, el Presupuesto que deberá presentar en unas pocas semanas el nuevo Gobierno se presenta bastante duro.