China profundiza en Europa

Estos días visita Europa, de forma más bien discreta, el primer ministro de China, Wen Jiabao, una visita que, como las anteriores, ha sido bastante selectiva en los países elegidos. España no está en la gira, aunque hace pocos meses nos visitó el viceprimer ministro del país asiático y además Zapatero estuvo en Pekín esta pasada primavera, en aquel célebre viaje de las masivas inversiones chinas en España, luego desmentidas. La visita de Jiabao a Europa esta vez incluye a Gran Bretaña, Alemania y Hungría, una interesante selección que puede tener explicación en el hecho de que Alemania es ya el primer socio comercial de China y ambos países intentan multiplicar sus relaciones económicas y comerciales en el futuro. Gran Bretaña es un buen socio en diversos planos y en cuanto a Hungría es el país del Este europeo en el que China se ha fijado para realizar un desembarco inversor especialmente intenso. En todo caso, las autoridades chinas están dosificando con cuidada planificación sus relaciones con Europa y, si hasta la fecha parecían más interesados en estrechar relaciones con los países periféricos, entre ellos España, esta visita se ha centrado más en algunos países del núcleo central de la UE, como Alemania y Gran Bretaña.

El aumento de la presencia china en la Unión Europea es cada día más palpable, aunque no se tienen cifras fiables sobre el alcance real de esta ofensiva. Se trata, en efecto, de una ofensiva en toda regla, aprovechando las impresionantes reservas liquidez con que cuenta China y su ingente capacidad para invertir en el exterior. La crisis europea actual está siendo aprovechada por los chinos, aunque no está claro el provecho que puedan sacar de ella. Las últimas estimaciones de flujos de inversión hablan de más de 60.000 millones de dólares durante el pasado año y de un volumen de inversión acumulada en el exterior del orden de los 300.000 millones de dólares. Mucha de esa inversión es en activos no materiales, como bonos de Estados o participaciones en empresas, pero empiezan a existir ya inversiones directas que se traducen en compañías fabricantes de bienes industriales.

China está, en todo caso, jugando a apoyar la consolidación de la unión europea y realizando inversiones muy selectivas al mismo tiempo, sobre todo en algunos países de la periferia, en donde no sólo ha acudido con operaciones financieras importantes (es un notable comprador de deuda de países europeos, caso de España, en donde tiene alrededor del 10% de nuestra deuda pública) sino que empieza a poner el pie en algunas actividades, como la financiera o la industrial. El mayor banco chino ha abierto hace poco unas importantes instalaciones al lado de la madrileña Plaza de Cibeles. Puede que sea algo más que una presencia que muchos consideraban simbólica.

Hay una teoría según la cual China estaría tomando posiciones de mayor firmeza en los países periféricos de Europa (entre ellos España) gracias a su coste más asequible y a las necesidades que estos países tienen de flujos de inversión, todo ello con objeto de tener una buena base de sustentación en la zona euro. No es extraño que un país como España, que cuenta con la mayor porción de chinos de los países europeos, sea un receptor habitual de las inversiones chinas, que posiblemente no estarían más que en el punto de arranque. Ello sin contar con algunas empresas mixtas hispano-chinas que se han ido formando en los últimos meses, caso de la alianza entre Sinopec y Repsol en Brasil, en donde la empresa conjunta está logrando importantes descubrimientos de petróleo en la plataforma marítima, el último esta misma semana. El interés de China por las materias primas de Latinoamérica y de África es un objetivo declarado, por lo que el hecho de que los chinos intenten aprovechar la experiencia española en Latinoamérica asociándose a empresas españolas en la zona no es ningún motivo de sorpresa.

China, en suma, está siendo ya un agente económico destacado en el plano internacional y en el español en particular. Hay que decir que España ha contado con algunas de las empresas pioneras en la inversión en China. De esto hace ya unos 30 años, cuando José Cosmén (Alsa) y otros pioneros de la empresa española hicieron su aparición por aquellas lejanas tierras. Ahora estamos empezando a ver la devolución de la visita.