El petróleo, una sombra en el inicio de 2011

El precio del petróleo se ha acercado en los últimos días a la zona de los 100 dólares por barril. Esta proximidad ha levantado algunas alarmas en el mundo desarrollado, que ve peligrar la incipiente recuperación que se respira en algunas economías, como la de EE.UU., por el agravamiento de las tensiones de precios en las materias primas, no sólo el petróleo, sino en algunos productos alimenticios básicos, por problemas que responden en ocasiones a cuestiones diferentes a la presión de la demanda. Por ejemplo, la climatología adversa está teniendo un impacto negativo ya bastante importante en algunos productos alimenticios y algunas previsiones meteorológicas apuntan a problemas de abastecimiento en los próximos meses, tanto en Estados Unidos, primer productor mundial de algunos productos básicos, como en otras zonas de América.

La subida del petróleo hasta la zona de los 100 dólares por barril refleja bastante bien la enorme volatilidad de este producto, que alcanzó sus precios máximos allá por en mes de junio del año 2008, cerca de los 150 dólares por barril. Después ha venido el ajuste derivado de la crisis económica mundial y los precios del crudo se han caído hasta la zona de los 40 dólares. Ahora llevamos varios meses de crecimiento lento pero sostenido, que ha conducido las cotizaciones mundiales por encima de los 90 dólares desde hace unas semanas. En breve, un precio de 100 dólares no parece disparatado, según las previsiones.

Este escalón alcista ha puesto en marcha las habituales presiones entre los países productores y los grandes consumidores, para que la OPEP produzca más crudo del que está lanzando al mercado en estos momentos. La organización, que está viendo decrecer su peso en la producción mundial de petróleo ante el avance de nuevos productores ajenos al cartel (Brasil puede convertirse pronto en una gran potencia productora de crudo, lo que reforzará su papel de potencia emergente), no adoptará medidas de subida de la producción fácilmente. El equilibrio político dentro del cartel petrolero está bastante alterado a favor de los países más radicales, como Irán, Venezuela o Libia, que son importantes productores de crudo.

La sombra del precio del petróleo amenaza por lo tanto el resurgimiento de la economía mundial en estas primeras semanas del año recién inaugurado cuando países como Estados Unidos o, en Europa, la misma Alemania, parecían a punto de encontrar la senda del crecimiento sostenido tras un esperanzador ejercicio 2010 en el que se han visto ya tasas de crecimiento real en algunas de estas economías por encima del 3%. Estados Unidos ha entrado estos días en una delicada gestión del relevo del equipo de asesores económicos del presidente Obama, del que se ha desenganchado el veterano Volcker, lo que abre una nueva fase en la dirección de la mayor economía del mundo. La política económica que está desarrollando Obama está siendo sometida a severas críticas desde algunos sectores importantes de la vida política y económica estadounidense, ya que el sector público del país parece caminar hacia una situación de difícil salida debido al insoportable déficit.

Estos días, alguna agencia de calificación ha sugerido la posibilidad de que la elevada nota de que disfruta la deuda del Tesoro estadounidense sea revisada a la baja, lo que sería una decisión insólita en el panorama monetario y financiero mundial y causaría un importante trastorno en las relaciones de este país con su principal acreedor, China. La suma de estos dos problemas, petróleo amenazando alza insostenible y desgobierno económico en EE UU, pueden ensombrecer a la postre el arranque del año que se prometía como el del inicio de la recuperación económica.