Seis días pedaleando sin moverse: el verdadero ‘hombre de hierro’ bate el récord mundial de bici estática

Quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Con el verano a la vuelta de la esquina, es el momento de mirarse al espejo y preguntarse: “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”. Ahí es cuando cada cual cae en la cuenta de las innumerables comilonas, los caprichos culinarios sin mesura, las copas de más en alguna que otra noche… Para tratar de revertir todo eso, son muchos los que van al trastero y rescatan una aliada fiel para estos casos: la bicicleta estática. Un artilugio ideal cuando de perder esos kilitos de más se trata, pero también una de las formas más aburridas de hacer ejercicio. Aunque depende para quién. Porque para el francés Pascal Pich puede acabar por convertirse en un verdadero reto.

Sin necesidad alguna de afrontar la ‘operación bikini’, este deportista francés de 53 años se atrevió a pedalear sin moverse del sitio durante casi una semana. Si la mayoría apenas conseguimos sobrepasar la media hora subidos a ese tedioso aparato, Pich fue capaz de permanecer sobre la bici durante seis días para acabar recorriendo nada más y nada menos que la distancia que separa París de Moscú: más de 3.000 kilómetros.

Tal era la osadía del reto que él mismo reconocía que no estaba al alcance de los cuerdos: “Tienes que estar un poco loco para decir ‘voy a pedalear durante 6 días sin moverse’”, reconocía este deportista extremo. Sobre un escenario que habían preparado para la ocasión, el bueno de Pich recorría cada día en torno a 600 kilometros sobre una bicicleta situada encima de un rodillo.  Tan solo se bajaba de la bici durante 2 o 3 horas al día para dar una cabezada, comer algo de fruta y, claro está, ir al baño. Pero poco más.

No obstante, esta situación no es nueva para este osado atleta francés. El pasado año ya obtuvo el récord de mayor distancia recorrida a lomos de una bicicleta estática, cuando completó la nada desdeñable cifra de 2.878 kilómetros. Pero cuando se enteró de que un canadiense había logrado pulverizar varios de sus registros dando pedaladas sin moverse del sitio durante 128 horas, Pascal Pich decidió que debía tomar las riendas de la situación y darle una lección a ese improvisado ‘ciclista estático’ rival.

Para ello, se estuvo preparando para este desafío pedaleando entre 3 y 6 horas de forma regular. Si bien es cierto que las circunstancias sobre una bicicleta estática difieren bastante de las que cualquiera puede encontrarse cuando pedalea sobre una bicicleta que se desplaza de un sitio a otro: “Se puede decir que físicamente es más fácil, porque no hay viento o terreno irregular, pero psicológicamente es más difícil”, explicaba Pich.

Porque sí, tal y como muchos estábamos pensando, a él también le provoca un terrible aburrimiento pedalear sin desplazarse ni un solo metro. Eso sí, al igual que nosotros apagamos el ordenador, la tableta y el móvil cuando el tedio se apodera de nosotros, Pascal Pich tiene una técnica infalible que ha puesto en práctica para lograr récords tan descabellados como este. “Tienes que apagar tu cerebro al principio y volver a encenderlo al final”, afirmaba este atleta de 53 años. “Si empiezas a pensar, vas directamente a caer, porque rara vez son pensamientos positivos”.

Uno de los pocos pensamientos positivos que seguramente le asaltó durante los seis días que estuvo sobre una bicicleta sin parar de darle a los pedales, fue que los fondos que lograse recaudar irían destinados a una asociación francesa que intenta ayudar a los niños que sufren tumores cerebrales. Sin duda, un gesto que honra a este peculiar atleta.

Enganchado al deporte

No es la primera, ni parece que sea la última vez, que Pascal Pich intente poner a prueba a su cuerpo para descubrir dónde están sus límites. Ya desde muy joven este atleta quedó prendado de los deportes. Acabó por convertirse en el cinturón negro de judo más joven de Francia cuando solo tenía 15 años. Once años más tarde, cuando ya había descubierto que los triatlones le pirraban, estableció su primer récord al completar 10 horas de natación, 10 horas de ciclismo y 10 horas de carrera.

Y aunque recientemente su compatriota Ludovic Chorgnon ha completado la locura de realizar 41 Iron Man (una prueba que consta de 3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie) en 41 días, fue Pascal Pich el primero en lograr una hazaña así cuando consiguió realizar 10 de estas durísimas pruebas en 10 días.

Si bien es cierto que su nombre no es uno de los más conocidos dentro del mundo del deporte, sus múltiples hazañas lo han convertido en un auténtico ultra-atleta. Y todo ello, sin hacer del deporte su profesión. Este policía ha sido capaz de compatibilizar a la perfección su actividad profesional con su pasión, para así disponer de las 40 horas semanales que le dedica a su preparación física. “He demostrado que con 53 años todavía puedo estar al más alto nivel. ¡Y todavía no he encontrado los límites de mi cuerpo!”, advierte este intrépido deportista.

Su próximo reto será completar hasta seis deca iron-man en un año. ¿Qué quiere decir esto? Que se ha propuesto completar 38 kilómetros nadando, 1800 kilómetros sobre una bicicleta y 432 kilómetros de carrera a pie, en un total de 6 ocasiones a lo largo de doce meses. ¿Lo conseguirá? Para ello, eso sí, al menos estará en movimiento. Con la fatiga muy probablemente no pueda disfrutar del paisaje, así que es probable que necesite ‘apagar y encender’ su cerebro como hizo sobre una biclcleta estática durante nada más y nada menos que 6 días y más de 3000 kilómetros en sus piernas.

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Con información de Le Parisien, Ouest France, Oddity Central y El Mundo

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