Diez anuncios publicitarios de autor que te dejarán con la boca abierta

La publicidad lo tiene cada vez más difícil para conseguir captar toda nuestra atención. Ya no son solo los bloqueadores de anuncios de internet, sino que la oferta de canales de televisión o de videoclubes ‘online’ sirve para que hagamos ‘zapping’ en cuanto vemos que la mosca del canal desaparece. Muchos no se dejan engatusar por los anuncios, pero a veces se quedan con la boca abierta con algunas de estas pequeñas piezas. ¿Por qué? Porque son tan locas que no nos dejan despegar los ojos de la pantalla.

¿Y quién es el osado publicista que se arriesga a hacer eso en este erial de creatividad? Ninguno. En realidad, los responsables son algunos directores de cine, a los que se les perdona (o se les aplaude, según el caso) todo. Precisamente, como sucede en estos anuncios publicitarios que no se podrían entender sin la personalidad de los cineastas que estaban detrás:

Colonia saltarina

El más reciente es toda una maravilla visual de Spike Jonze, el director de ‘Her’. Lo que vendan probablemente te dé igual (se trata de perfumes de la marca Kenzo), porque no se ha hecho famoso en los últimos días por eso, sino por los más de tres minutos de baile que se marca su protagonista, la actriz Margaret Qualley. Una coreografía que parece salida de un videoclip de Sia y que querrás repetir en tu próxima salida a una discoteca. Cualquier parecido con una de las escenas más míticas de ‘Bitelchús’ es pura coincidencia.

Violencia publicitaria controlada

Los golpes que se ven en este anuncio quizá te sorprendan. O no, si te decimos que detrás de él estuvo, en 2002, Álex de la Iglesia, cuyas primeras películas se caracterizan por algunas escenas con bastantes golpes (‘Acción mutante’, ‘El día de la bestia’, ‘Muertos de risa’…). Sin embargo, a Autocontrol (la asociación que regula la publicidad en España) y a TVE no les hizo tanta gracia el toque de autor que el vasco imprimió en el ‘spot’ y prohibieron su emisión. Para quedarse picuetos. En cualquier caso, ahí está YouTube para mostrar cómo dos dependientes de la Fnac, ese género humano al que atribuimos superpoderes hípsters y el máximo conocimiento sobre cine y música ‘indies’, llegan a las manos por una discusión de lo más cultureta.

Se comenzaron a besar. Lo que pasó después te va a sorprender

Lo que parecía una escena romántica o erótica, propia de un anuncio de preservativos, se termina convirtiendo en un reclamo para vender quitagrasa KH7. Detrás de él estaba el director de cine Bigas Luna, en cuyas películas mostró su interés por el erotismo y el deseo. Cuando el anuncio se estrenó, fue muy viral precisamente por el choque de elementos.

Chus Lampreave futurista

KH7 volvió a sorprender, en esta ocasión de la mano de Juan Antonio Bayona. El catalán dirigió un anuncio que parecía más bien una escena sacada de alguna película de ciencia ficción de corte futurista, con todo un derroche de efectos especiales. Lo mejor, el plano final: Chus Lampreave salía en la cocina de su casa para venderle el quitagrasa al personal. Bayona tenía muchas ganas de trabajar con la actriz y estuvo mandándole un ramo de flores diario hasta que una de las grandes secundarias del cine español aceptó.

Un ‘thriller’ de la mano de David Lynch

Fotografía en blanco y negro, colas enormes de ratas, una música inquietante… ¿Qué está pasando aquí? Que el maestro David Lynch también hizo de las suyas en la publicidad. En este anuncio institucional de la ciudad de Nueva York las autoridades pedían a los ciudadanos ser más limpios en sus calles. Se ve que Lynch tuvo carta blanca para hacer lo que quisiera e hizo este intensito ‘thriller’ que nada tiene que envidiar a una secuencia de su mítica ‘Twin Peaks’.

Sí, este anuncio es de ella

Quizá uno de los ‘spots’ publicitarios que más ha calado en los españoles es aquel que decía “¿A qué huelen las nubes?”, de Evax. Lo que quizá muchos no sepan es que detrás de él estaba Isabel Coixet, una directora de cine a la que muchos tienen, como a Lynch, por intensita. La frase pasó a la historia de las muletillas, muchos recordarán como una pesadilla aquel “sinsun, sinsun” y la propia Coixet parece renegar años después de aquel anuncio. Normal, viendo las hipnóticas e inconexas imágenes y frases, que parecían salidas de una sesión de ejercicios dadaístas. Porque no solo se preguntan a qué huelen las nubes, sino también los sueños o la risa (pues a aliento, a qué va a oler la risa). Y todo esto para anunciar un ‘salvaslip’.

Poesía de gama blanca

Aunque para anuncio intensito el de otro de los directores de cine más profundos de España. Julio Medem perpetró esta colección de imágenes marinas con música de su colaborador habitual, Alberto Iglesias. La sorpresa es mayúscula cuando todo ese conjunto de imágenes costeras, música cuqui y pañuelos al viento sirven para anunciar una línea de electrodomésticos. Anonadado te quedas.

Triunfarás con una birra al lado

¿A dónde quiere llegar este anuncio, un compendio de frases de Mr. Wonderful para urbanitas de clase media-alta? A vender un producto, claro. Un anuncio tan supermotivacional recuerda a Nike (“Just Do It”, “simplemente hazlo”) o a los machotes a los que se dirige Axe, pero te quedas ojiplático cuando al final se refiere, simplemente, a una cerveza. Detrás de él está también alguien inesperado: Jaume Balagueró, un director especializado en películas de terror (‘Mientras duermes’, ‘[REC]’), quizá el menos previsible para este anuncio, que parece más bien escrito por Josef Ajram.

‘Also starring’… Nacho Vigalondo

EEntre tanto director, Nacho Vigalondo fue más allá al encargarse de crear un anuncio y protagonizarlo. Emulando su famoso corto ‘7:35 de la mañana’, donde también hacía gorgoritos, aquí se marca un tema en el que se queja por no poder dormir de noche, en una campaña de Pikolin para concienciar sobre la salud acústica. Simplemente maravilloso.

Anuncio almodovariano

Y no podíamos terminar sin hablar de uno de los directores de cine españoles más universales. ¿Buñuel? No. Pedro Almodóvar también ha dirigido anuncios; en concreto, uno de pastas. Por supuesto, tenía que imprimir su sello personal: conversaciones extravagantes, colores y peinados desmedidos… Aprovechando el éxito que los personajes de Chus Lampreave y Rossy de Palma habían interpretado en ‘La flor de mi secreto’ (con frases para la historia como “Cállate, cara de ladilla” o “Yo no sé lo que le he hecho a los ‘skinheads’”), Almodóvar repitió ese esquema con toques de película del Oeste. No queremos ni imaginarnos lo que un guiri pensaría al ver esto en la televisión nacional: dos señoras gritándose y tirándose espaguetis, cardados que ni Marco Aldany aprobaría… Una oda a la desmesura.

Con información de PlayGround, Cinemanía (1, 2), Decine21, El País, KH-7, El Mundo y tvspotblog.com

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