Disrupción, resiliencia, empoderamiento y otras palabras modernas para hacerse el importante

Alguien le ha pegado una patada al diccionario. Pero no nos referimos a una patada física (con el tamaño que tienen los dos tochos del DRAE podría causar un esguince), sino a la patada de la expresión, la patada que le pegamos cuando nos sacamos de la manga palabras que no has oído ni en el taller de ‘coaching’ empresarial al que acudiste con tus compañeros de oficina. Mira, ‘coaching’ es una de esas palabras, precisamente. El mundo moderno ha traído consigo Pokémon Go y un buen puñado de términos que suenan extraños para el pueblo llano pero con los que uno se puede creer el rey del mundo. Y lo que es mejor (o peor, según se mire): venderle la moto a los demás.

La primera de ellas ya la hemos dicho: ‘coaching’. Probablemente no sepas lo que es hacer ‘coaching’. Pero sí sabrás que hay muchos ‘coachs’, sobre todo con la crisis. Los ‘coach’ (normalmente trabajadores autónomos) hacen ‘coaching’, es decir, dicen que te enseñan a sacar lo mejor de ti: enseñarte a emprender, a sacar adelante todo lo que tiene tu interior… o sea, a sacarte los cuartos. Porque detrás de ese nombre lo que hay es un psicólogo o un orientador laboral de los de toda la vida.

El ‘coaching’ no se entiende sin historias de superación, fábulas o parábolas que intentan dejar con la boca abierta. Paulo Coelho es un imprescindible en estos casos. Todo ello funcionará mientras tengas dinero o haya una administración pública dispuesta a financiar un curso con desempleados. El ‘coaching’ es que una persona te motive, ni más ni menos, pero haciendo factura y cobrando el IVA.

Mindfulness

Relacionado con el ‘coaching’ está otro término con el que seguro que arrugas el entrecejo: el ‘mindfulness’. Pero como no queremos que te salgan arrugas, te explicamos en qué consiste. El ‘mindfulness’ es un término que procede del budismo y que tiene que ver con centrarse en la conciencia de uno mismo y en el momento presente. Vamos, lo que ya defendían algunos libros de autoayuda pero revestido de anglicismo. Y también un poco de ‘coaching’, que no falte: el ‘mindfulness’ habla de enfocarse en los pensamientos propios sin juzgar si son correctos o no, negativos o positivos. Dicho de manera más simple: el ‘mindfulness’ es… concentrarse. Así de claro.

El problema es que con el ‘mindfulness’ hay quien parece haber descubierto América, cuando no deja de ser el examen de conciencia del que te hablaban cuando te preparabas para la primera comunión. Sirve, supuestamente, para reducir el estrés y la ansiedad, cuando eso también lo hace… la relajación. Así que inspira y espira como si estuvieras en una clase de yoga y ‘p’alante’.

Mindfulness

Haciéndose el importante desde el diccionario

Quién sabe, quizá alguno de estos palabros pronto sea aceptado por la RAE con todas las consecuencias, como ya lo son disrupción y empoderamiento.

¿Que qué significan? Aquí estamos para hablarte con ellas. La disrupción es la rotura brusca con algo anterior para imponer un nuevo modo o proceso. Curiosamente, el Diccionario de la RAE recogía desde 1970 el adjetivo ‘disruptivo’, pero recientemente incluyeron lo de disrupción.

Aunque disrupción cuente con el visto bueno de la sacrosanta institución, probablemente a muchos suene a chino. Si no sabes qué significa o crees que alguien no te puede entender, prueba con caos, confusión, separación, punto y aparte… El castellano es rico en vocabulario para describir ese mundo que se se desmorona, se rompe y trae algo nuevo.

Otro término que se ha puesto tan de moda que hasta el Diccionario de la RAE lo ha recogido con su nuevo significado es empoderamiento. El empoderamiento es la toma de poder por un grupo social que antes no lo tenía. Por ejemplo, las mujeres fuera del ámbito doméstico. El caso es que ahora todo el mundo se empodera, que suena muy cuqui (o muy ‘cool’, por utilizar otro anglicismo). Se lo oirás decir a políticos, a miembros de ONG… Es la lucha contra la discriminación de toda la vida pero con un nombre que suena mejor y que viene del inglés ‘empower’. Porque, hasta ahora, ‘empoderar’ era en español apropiarse de algo

Empoderamiento

Luego hay palabras que se nos atragantan como si estuviéramos pronunciando “Pamplona” mientras masticamos un polvorón. Es el caso de resiliencia. No pasa nada: si te cuesta, dilo más despacio. Es otro vocablo que últimamente se ha puesto de moda y hace referencia a la capacidad de un individuo de aguantar frente a un ser vivo o estado perjudiciales. Vamos, la resistencia de toda la vida. El aguante ante una situación adversa.

Con ‘resiliencia’ se ve que alguien estuvo leyendo el diccionario, se encontró con una palabra tan extraña y decidió ponerla de moda de nuevo. Reconoce que no la conocías hasta que compraste aquel libro de falsa autoayuda o te metiste en la web de aquel (oh, sorpresa) ‘coach’. Por eso, sospecha cuando un psicólogo o un cantamañanas te hable de resiliencia: lo único que te pide es que seas fuerte.

Y en este particular recorrido por las nuevas formas de hablar no podríamos dejar pasar un término muy relacionado con los blogs: la curación. Ahora muchos medios digitales tienen un curador. ¿Alguien que pone tiritas a una noticia? ¿Que conserva los periódicos como si fueran jamones de pata negra? No exactamente: es alguien que se encarga de filtrar contenidos, valorar su importancia, seleccionarlos y enviarlos a aquellos receptores a los que pueda interesar. ¡Y con la cantidad de contenido que hay en internet anda que no se oye hablar de los curadores! Vamos, una especie de editor o redactor jefe, aunque probablemente cobrando más dinero y vendiendo más humo.

De momento, no parece que este tipo de curador tenga éxito en la Real Academia de la Lengua, pero que no nos extrañe que en el futuro nos lo encontremos compartiendo espacio en el diccionario con el resto de significados de la palabra. La pregunta ahora es si en la acepción de esta y de las palabras que aún no se encuentran en esa obra de consulta se dirá que sirven para hacerse el importante. Creemos que no.

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Con información de Wikipedia (1, 2), Fundéu y El Mundo

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