Una guía para encontrar los váteres con mejores vistas del mundo

A la gente le gusta ir de vacaciones, hacer turismo y encontrar las mejores vistas de los lugares más espectaculares. Fotografiarse sujetando la torre de Pisa, a dos pasos del precipicio del Gran Cañón del Colorado o ante las cataratas del Niágara o Iguazú son algunas de las obligaciones de cualquier viajero cansino con cuenta de Instagram. Pero seguro que los más tradicionales no han disfrutado de otros placeres de los viajes como, por ejemplo, fotografiar bellas vistas mientras estás evacuando. O mejor aún: guardar para el álbum digital una paradisíaca imagen de algún trono real encuadrada en un paisaje que quita la respiración.

Por fin, una guía ha reunido una colección de los váteres con mejores vistas junto a los más distinguidos y curiosos. Repartidos por todo el mundo, la colección no deja de ser sorprendente (o como diríamos aquí, insólita).

Según explicaba Robin Barton, uno de los editores, en una entrevista, “queríamos hacer un libro divertido y entretenido que fuera también informativo y mostrara la maravillosa variedad del mundo. Ya que los retretes son una experiencia universal, pensamos que serían el sujeto perfecto”. Y no podríamos estar más de acuerdo: no es lo mismo hacer de vientre teniendo enfrente una bañera descascarillada, un revistero y el cesto de la ropa sucia que hacer lo propio viendo un señor volcán, como pasa en Islandia. O estar en la torre Shand de Londres (el edificio más alto de la Unión Europea, de 310 metros), ir a hacer pipí y encontrarte con una impresionante vista bajo tus pies.

Nueva Zelanda

Este libro también sirve para conocer los diferentes tipos de tecnología evacuatoria que se gastan en cada país. De Japón ya lo sabíamos casi todo: chorritos de agua, luces de colores y otras funciones macanudas con tan solo pulsar un botón. Esos no podían faltar en esta particular lista. Pero quizá no tantos sepan que en Nueva Zelanda hay baños públicos muy artísticos, como los de la imagen superior. Para visitar unos u otros, la guía da unas mínimas coordenadas con el fin de encontrarlos.

Pero vamos a lo que de verdad importa: el entorno de esos lugares. Supón que estás en Tanzania preparado para subir al monte Kilimanjaro. A 4.800 metros de altitud está el campamento Barafu. Ahí, como en cualquier otro lugar del mundo, te puede entrar un apretón, así que ¿qué mejor que hacerlo con estas impresionantes vistas?

Barafu

Lo mismo sucede si estás en los Alpes suizos, a más de 2.700 metros de altura. Aunque hicieras tus necesidades antes de salir de casa, seguro que encontrarás la forma de forzar al cuerpo para hacer algo ante tan increíble paisaje:

Suiza

También te puede llegar la visita de algún desecho en medio de un bosque canadiense. Entre tanto verdor no desentona una tronera también verde. El parque provincial Taylor Arm, en la Columbia Británica, tiene este curioso artefacto. Esperemos que no aparezca un oso y se ponga a contemplarte mientras haces lo tuyo:

Columbia Británica

No obstante, si estás harto de tantas modernuras vateriles, entonces mejor que te vayas a Viena. Los baños del castillo de Schönbrunn tienen unos urinarios de los de toda la vida, pero la pared de enfrente está forrada con follaje verde:

Viena

Por otra parte, muchos van a Islandia para ver sus increíbles paisajes o su sol de verano. Si hay un volcán que destaca allí para esta particular guía sería el de Krafla, que tiene hasta una ducha a su lado. Al parecer, nadie sabe quién instaló allí esos dos objetos. La pregunta ahora es: ¿la cisterna del váter funciona?

Islandia

Nuestro siguiente retrete haría las delicias de Pedro Almodóvar, que seguramente querría incluirlo en su próxima película: las paredes del cuarto de baño son de un rojo muy fuerte, un color muy presente en su filmografía. Para verlo tendrá que ir a Laos. Mientras él o cualquier otra persona hacen popó podrán recrearse también con el verde de las montañas del país, que se ven a través de una ventana. ¡A disfrutar del estallido de colores!

Laos

Y si eres fan de Gaudí ya no hace falta que viajes a sitios tan cercanos como Cataluña o Astorga para admirarlo. Más bien puedes irte hasta el estado de Bahía, en el noreste de Brasil, para sentir lo que debe ser defecar dentro de la casa Batlló. En Praia do Forte es posible encontrar estos simpáticos servicios junto a las tortugas que desde tiempos inmemoriales han acudido a tan paradisíaco lugar para poner sus huevos. Ahora tú, en vez de huevos, podrás dejar conguitos:

Brasil

Desgraciadamente, y como bien sabrás por experiencia propia, no todos los váteres del mundo tienen tan buenas vistas como los que ha seleccionado Lonely Planet para nosotros, y ya no solo por todas las frases escritas con rotulador de los garitos, sino por lo que puede haber a los lados, arriba y abajo: agujeros que parecen conectar con el centro de la Tierra, olor que deja que desear, manchas que no sabemos si son de humedad o de microbios organizados… Como el señor Roca y semejantes no son iguales en todo el planeta, más vale ir armado siempre de un rollo de papel higiénico y hacer de tripas (nunca mejor dicho) corazón para lo que nos podamos encontrar. O si no, comenzar a recorrer el mundo con esta particular guía, como si fuésemos Willy Fogg. Tus intestinos te lo agradecerán.

Con información de Digital Trends y Lonely Planet.

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