Cuando Michael Jackson cantó a una rata y otras historias insólitas detrás de las canciones

A la hora de componerla, toda canción tiene detrás una historia. Un momento de dolor, el deseo de cantar a un amor correspondido o no… u otras situaciones más extravagantes que dejarían con la boca abierta a más de un melómano. Porque sí, la canción tan fiestera que bailaste en todas las discotecas iba nada más y nada menos que sobre la muerte de alguien, mientras que aquella que parecía elogiar a un amigo iba sobre una rata. Prepárate para una sesión especial de 10 canciones que probablemente no vuelvas a escuchar de la misma manera.

 ‘Every Breathe You Take’, de The Police

Una de las canciones más conocidas del grupo liderado por Sting parece hablar del amor romántico, del amor que una persona siente hacia otra: “Cómo duele mi pobre corazón con cada paso que das”. Sin embargo, Sting ha defendido siempre que la compuso mientras se estaba divorciando de su esposa y que en realidad habla de un amor no correspondido. Por ello, le flipaba muchísimo que la gente la pusiera en sus bodas; en su opinión, “es una canción muy, muy fea y siniestra y que la gente la ha confundido con una pequeña y dulce canción de amor”. Sabiendo esto, cuando dice cosas como “Oh, ¿no puedes ver que tú me perteneces?” todo cobra un nuevo sentido.

‘The Edge of Glory’, de Lady Gaga

La bailaste en discotecas y fiestas hace algunos años sin saber lo que decía su letra, pero la música era pegadiza. Bueno, pues estabas bailando una canción con la que Lady Gaga quiso honrar a su abuelo fallecido. Según la cantante, el tema habla “sobre su último momento en la Tierra, el momento de la verdad”. Así, cuando vuelvas a tararear “I’m in the edge of the glory”, “estoy al borde de la gloria”, acuérdate del yayo.

‘Hey Jude’, de The Beatles

El tal o la tal Jude no existieron. Más bien fue un Julian. En 1968, John Lennon y su esposa Cynthia se divorciaron. Paul McCartney compuso esta canción para el hijo de la pareja, Julian, con la intención de intentar reconfortarlo. Por eso Paul recomienda tomar “una canción triste” y hacerla “mejor”. En principio, ‘Hey Jude’ se iba a llamar ‘Hey Jules’, pero a McCartney le pareció más tarde que ‘Jude’ sonaba mejor.

‘I shot the sheriff’, de Bob Marley

Con el inconfundible ritmo del ‘reggae’, Bob Marley le disparaba a un ‘sheriff’. Pero ¿quién era este agente de la ley que recibía un tiro? Al parecer nunca existió. Según la novia de Marley, este se refería al doctor que le recetó la píldora anticonceptiva: el cantante renegaba de los métodos de control de natalidad. Así, cuando Marley canta “cada vez que yo planto una semilla, él dice: ‘Mátala antes de que crezca’”, ya sabemos a lo que supuestamente se refería.

‘Layla’, de Eric Clapton

Este tema romántico se inspira en un relato persa del siglo XII sobre un amor no correspondido y cuya protagonista se llamaba Layla. ¿Y quién era esa persona que no correspondía a Clapton? Pues la exesposa de otro Beatle, George Harrison. Pattie Boyd había estado casada con Harrison y luego con Clapton, del que también se terminó divorciando.

‘Smells Like Teen Spirit’, de Nirvana

Uno de los himnos de los años 90 dice en su título que huele a ‘teen spirit’, a espíritu adolescente. ¿Seguro? Más o menos. A lo que olía en este tema de Kurt Cobain era a Teen Spirit, la marca de desodorante que utilizaba una amiga, la también cantante Kathleen Hanna. Cuando el estadounidense estaba componiendo este mítico tema, la joven bromeó diciendo que Cobain despedía efluvios a ese desodorante. Pero él no sabía que había un producto con ese nombre y lo tomó de forma literal, como que él desprendía un espíritu adolescente. Y si la canción habla de esa rebeldía y anarquía, ¿por qué no usarlo como título?

‘Girls Just Wanna Have Fun’, de Cindy Lauper

Considerada como un alegato feminista y que defiende que las mujeres quieren divertirse, es una versión de una canción de Robert Hazard que suena algo más machista. Hazard contaba la historia de un chico que se lamentaba precisamente por eso, por que ellas querían pasárselo bien… y él no sabía cómo manejarlas. Al final, a la historia de la música ha pasado el canto femenino y liberador.

‘Hips don’t Lie’, de Shakira

Las caderas no mienten, nos aseguraba hace algunos años la colombiana en un tema sobre una chica que está bailando. ¿A qué se refería? Según explicó la cantante, cuando ensayaba nuevos temas con los miembros de su equipo, les decía que tenían que fijarse en sus caderas: si no podía evitar moverlas, significaba que el tema funcionaba. El truco se trasladó a ‘Hips don’t Lie’ y, por eso le canta a Wyclef Jean: “Sabes que mis caderas no mienten y estoy empezando a sentir que está bien. Toda la atracción, toda la tensión. ¿No lo ves, ‘baby’? Es perfección”.

‘Mr. Sandman’, de The Chordettes

En este clásico de los años 50, The Chordettes cantaban a un arenero que entraba en los dormitorios de la gente mientras dormía y les hacía tener bonitos sueños. Este arenero existió en la realidad, más o menos: es un personaje de las tradiciones celta y sajona que hacía soñar a la gente tras echarle su arena mágica a los ojos. Según la leyenda, las legañas del día siguiente eran los granos de arena que quedaban de esa persona que tan buenos sueños nos había asegurado. En el siglo XIX, la leyenda se convirtió en cuento gracias a Hans Christian Andersen y de ahí traspasó fronteras.

‘Ben’, de Michael Jackson

En 1972, cuando Jackson era un adolescente, cantaba de un modo muy sentimental a un tal Ben con el que tenía una buena amistad: “Nunca estaré solo y tú, mi amigo, verás que tienes un amigo en mí”. ¿Quién era este tal Ben? ¿Un amigo del instituto, de la escuela…? Nada de eso: Ben era la rata de una película de terror del mismo nombre. En ella, el animal era el líder de un grupo de ratones asesinos de animales. Danny, un niño solitario, se la encuentra y comienza a cuidarla. Así, Ben lo defiende de todos aquellos que lo quieren atacar, mientras comanda a las ratas asesinas. Una relación de amistad un poco macabra.

Con información de Wikipedia (1, 2, 3, 4, 5, 6), Songfacts (1, 2), Cracked, mental_floss, Business Insider, Pikara Magazine y 20 Minutos

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