El hombre que rocía a los famosos con chocolate para que parezcan bronceados

A lo largo y ancho del mundo hay todo tipo de trabajos. Los más llamativos son los extravagantes, claro, como el que consiste en diseñar comida para series de televisión, por ejemplo. Pero hay muchos más trabajos peculiares que probablemente más de uno quisiera realizar.

Es el caso de la labor desempeñada por Dante Fitzpatrick, un joven treintañero que se encarga de rociar a famosos con chocolate en sesiones fotográficas. ¿La razón? Que las celebridades parezcan estar más bronceadas. Más natural que unos rayos uva.

Obviamente, Dante no calienta el chocolate con leche en una olla para luego tirarlo por el cuerpo como si el famoso en cuestión fuera un sobao, sino que lo rocía con un espray. Gracias a su aerosol, el cuerpo queda listo para una sesión de fotografías o de lo que se tercie.

Megan Fox

La lista de gente famosa a la que ha rociado está formada por personas que no están comenzando en el oficio, precisamente: Lady Gaga, Lindsay Lohan, Paris Hilton, Demi Lovato o Seth MacFarlane. Por si esto fuera poco, maquilló a Sacha Baron Cohen para convertirlo en un iraní en ‘El dictador’.

Dante también ‘broncea’ a personas anónimas. Según explicó en una entrevista, una sesión de chocolate para un cliente corriente es de unos 20 o 25 minutos. En el caso de una celebridad, es de una hora. Esto se debe, según él, a las cámaras HD que se utilizan para las sesiones fotográficas. Así, con Lady Gaga, que fue la primera persona famosa a la que roció, tardó cuatro horas.

Dante trabajaba antes con nueces trituradas, pero como mucha gente tiene alergia a este fruto seco experimentó con granos de cacao. Alergias aparte, los clientes pueden llegar a ser muy tiquismiquis. Dante cuenta cómo le han insistido para que aparecieran marcados los abdominales, por poner un ejemplo.

Modelo de chocolate

El joven cuenta que las personas, incluidas las más famosas, suelen estar desnudas ante él mientras trabaja, ya que no quieren que se les quede ni la tan temida marca de un bikini. Ante un momento tan íntimo, él asegura que trata con los clientes con las llamadas tres haches: “Honestidad, humildad y humor. Es el mejor modo de hacer que la gente se olvide de que está desnuda”. Así, en ocasiones ha conseguido que, en ese momento de intimidad, le hablen de sus parejas o de sus problemas personales. Un profesional.

Con chocolate, con nueces o con lo que sea, Dante afirma haber rociado a consejeros delegados en su despacho, a Seth MacFarlane en una bañera e incluso a un cadáver. La familia quería que pasara así a la otra vida.

Aunque, desde luego, no hay cliente como el actor Chris Pratt, que llegó a acordarse de él en una entrega de premios y que suele decir que 13 kilos de su musculatura son puro aerógrafo. Si tú también quieres que Pratt u otros actores digan eso de ti, apúntate a uno de los cursos de Dante. No te arrepentirás.

Con información de GQ y Beach Bum.

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